Emprendedores tecnológicos: tropiezos comunes

Comenzar un negocio tecnológico tiene una serie de aristas que un emprendedor tradicional desconoce. Por ejemplo, se suele trabajar con personas con quien se ha convivido en etapas académicas, por lo que se genera una relación horizontal. Sin embargo, en todo grupo de fundadores debe existir un líder claramente definido, que se debe posicionar como el CEO de la empresa.

Por otra parte, el ambiente digital tiene una serie de ámbitos que deben ser cubiertos, para aprovechar todas ventajas y beneficios que ofrecen los entornos virtuales. Si se deseas posicionar una Startup y que tus productos y servicios sean tomados en serio, ten en cuenta cuales son los principales errores de las al comenzar una empresa tecnológica y evítalos.

 

Ser un acosador
Las reuniones y eventos tecnológicos son ideales para conocer posibles inversionistas, empresarios y capitalistas de riesgo que pueden fortalecer cualquier Startup. Sin embargo, muchos emprendedores caen en la desesperación por conocer algún posible inversor. Los siguen, buscan y muchas veces los intimidan a la hora de presentar sus ideas o aplicaciones. Uno de los más grandes errores es convertirse en un acosador de posibles financistas, lo que no sólo perjudica la empresa, sino también puede terminar en una llamada a la policía.

Ideas únicas
Todo emprendedor cree tener una idea única. Sin embargo, es habitual que muchos emprendedores, en distintas partes del mundo, exploren la misma idea general, con algunos matices en la implementación. Por ello, hablar de proyectos, ideas y aplicaciones únicas suena a engaño en los oídos de los inversores. En la práctica, no es perjudicial reconocer que existen otros proveedores que apuestan por una idea similar, sólo es necesario exponer las ventajas y diferencias del negocio que representamos.

Poca visión internacional
A medida que la Startup crece, la complejidad en su funcionamiento también aumenta. Un error que puede destruir un emprendimiento tecnológico, ocurre en el momento de internacionalizar nuestro servicio. En ocasiones, las marcas se encuentran registradas bajo el mismo nombre o uno muy similar, a nivel internacional. Por lo que es necesario siempre tener una visión a largo plazo, proyectar posibles expansiones a mercados extranjeros y siempre realizar estudios de mercado y legales. Todo para proteger el proyecto de posibles coincidencias que nombres, que limiten o perjudiquen el emprendimiento.

Por otra parte, en muchas ocasiones los nombres utilizados en un país, pueden tener una connotación distinta en otras latitudes, lo que impedirá una correcta incorporación a otros mercados.

No reconocer errores
El emprendedor debe ser el primero en defender su proyecto, pero la excesiva defensa de una idea puede ser un gran enemigo de los propios emprendedores. La obstinación y protección desmedida no permiten someter al emprendimiento a un análisis exhaustivo, que determine sus fortalezas y debilidades. Aunque los amigos y profesionales cercanos pueden y deben validar nuestra idea, recuerda que posibles inversionistas serán más incisivos y estrictos a la hora de calificar y criticar el proyecto. La clave es reconocer posibles falencias u errores del emprendimiento e, idealmente, superarlos.

Fuente: alto nivel

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