Prepárate para ser un colaborador eficaz en una startup

colaboradores_startup_18_03_2013

Para ser empleado de una empresa recién creada es imprescindible tener una mayor flexibilidad, capacidadde adaptación, implicación y entusiasmo. Los expertos en nuevas tecnologías y marketing online son los más codiciados por estas pymes, en las que no existen jerarquías. También se pide polivalencia y una productividad muy alta: hay que hacer las tareas rápido y bien.

Tener ganas de hacer las cosas bien, una mentalidad abierta que te permita evolucionar, proactividad, autonomía y responsabilidad. Sabes que eres capaz de tomar tus propias decisiones y que para ello no necesitas que un jefe te diga qué tienes que hacer si te identificas con estos valores, es decir, Ya estás preparado para trabajar en una start up. Esto implica embarcarte en lo que François Derbaix, fundador de Top Rural e inversor en empresas de nueva creación, considera una aventura: “Participar en el lanzamiento y consolidación de un proyecto con un futuro incierto supone asumir un riesgo. Aquí no existe una descripción de los puestos en la que se recojan las funciones de cada profesional. El trabajo y los objetivos pueden cambiar de un día para otro y los profesionales tienen que asumir ese cambio, ser polivalentes y estar dispuestos a realizar tareas por encima o por debajo de sus capacidades”.

David Martínez, fundador de Rentamus, una plataforma que define como el eBay del alquiler, también tiene pensado incorporar entre diez y doce personas a medio plazo, fundamentalmente programadores web, expertos en márketing digital y profesionales para atención al cliente: “No me importan tanto sus conocimientos en programación como que sean personas creativas, proactivas y se adapten a los cambios. Lo que te hace trabajar es lo que eres, no lo que sabes”, dice.

Este cambio de mentalidad empresarial va más allá. Marta Romo, socia directora de Be-Up, asegura que es un nuevo concepto laboral: “No se trata sólo de tener un trabajo, sino de vivir tu sueño y poder disfrutar en el camino. Hay una necesidad de disfrutar impulsada por los nativos digitales, que reclaman el ocio en el propio desempeño de las funciones a través del aprendizaje, el desarrollo y la autorrealización”.

Contrato y sueldo

La selección y contratación de un nuevo candidato es muy estricta: una start up no puede permitirse el lujo de contratar a alguien que realmente no encaje. Por este motivo, opta por incorporar a profesionales freelance –para ahorrar los costes fijos de un contrato laboral– o como becarios en prácticas. Sin embargo, superada la primera fase de lanzamiento algunos emprendedores como Nacho Sánchez piensan que es mejor contratar. Socio y director general de InQbarna –desarrollo de aplicaciones móviles–, advierte de que “los colaboradores suelen trabajar para diferentes empresas en varios proyectos y son muy disciplinados con el tiempo que dedican a cada uno. Nosotros preferimos a profesionales que estén totalmente involucrados en la empresa y con un autónomo es difícil conseguirlo. Preferimos contratos indefinidos, eso sí, con un período de prueba”. InQbarna demanda desarrolladores informáticos y el sueldo medio que ofrece es de 28.000 euros brutos anuales ($36265) .

El 95% de las ‘start up’ no supera los tres años de vida. Pero este dato no amilana a los emprendedores españoles: la tasa de actividad emprendedora en España ha aumentado en un 36,3%, según el último Global Entrepreneurship Monitor (’GEM’). En el exterior tampoco disminuyen las ganas de poner en marcha nuevos negocios. Por ejemplo, en Estados Unidos se crea una media de 600.000 empresas al año.

Parece evidente que las tasas de mortalidad no asustan a aquellos que aún se empeñan en lanzar al mercadouna idea y dedicar todo su esfuerzo a que sea un negocio de éxito, un empeño que también se suponeen aquellos que deciden formar parte de ese equipo. Antonio Fontanini, profesor de la EOI, afirma que trabajar para una start up es decidir invertir en ella: “Se necesita una mente abierta, sin prejuicios o esquemas preconcebidos y confiar en el corazón como navegador. Apostar por las personas que están al frente, compartir su sueño y visión. Es crecer y aprender, querer cambiar el mundo”. Este entusiasmo es el que atrapa a los innovadores y les da fuerza para crear proyectos.

Vía expansion.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion