Una compañía de taxis, ¿es un buen negocio?

Si en Lima hay alrededor de 100 empresas de taxi, entre grandes y medianas, así como más de 120 mil unidades que hacen taxi, ¿es una buena idea poner este tipo de negocio?

¿Es un buen negocio?

Constituir una empresa suele ser sencillo; primero es necesario definir formalidades como el nombre de la empresa, y reservarlo ante la Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp) donde es necesario consultar si existe alguna otra empresa que use el nombre elegido o tenga alguno parecido.

Si el nombre no está registrado, es posible que pueda ser reservado por 30 días calendario, en dicho tiempo hay que elaborar la minuta de constitución de la empresa bajo la forma societaria que se decida. Podría ser una empresa individual de responsabilidad limitada, o cualquiera forma societaria que permita tener socios.

Además requerirá la contratación de un abogado y los servicios de un notario público para elevar el documento a escritura pública ante Sunarp. Definido ello se debe inscribir la iniciativa ante la Sunat. Es decir hay que saber tramitar un RUC.

Este proceso es clave porque solo siendo formal podrá ofrecer servicios a empresas como negocio. La mayor parte de los ingresos de las compañías de taxi proviene de clientes y los taxistas ejecutan el servicio.

Por ello, la empresa retendrá un porcentaje de la tarifa. En el mercado, está en 20%, y la diferencia la recibirá el taxista. Este es un factor crítico para el negocio, dado que un porcentaje atractivo y el pago puntual de los servicios generaran fidelidad en los taxistas contratados.

Una pregunta común en la formación de esta iniciativa es si la inversión incluirá la compra de unidades. No es necesario hacerlo, porque puede subcontratar a taxistas o personas naturales que tienen vehículos nuevos.

La forma más práctica de captarlos es mediante avisos en los principales diarios de Lima. En tal aviso, puede fijar las condiciones que usted exigirá a las unidades (y choferes) que formarán la flota. Antigüedad y estado de las unidades, por ejemplo, o incluso el tipo de instrucción de los choferes y verificar algunos antecedentes.

Posteriormente se debe definir aspectos claves del negocio como el sistema de cobro de los servicios a los clientes (efectivo, crédito, facturas, etc.), de la cancelación de los servicios a los taxistas, y los estándares de calidad, etc.

El modelo más común usado por las empresas de taxi de Lima es el que la firma pone la cartera de clientes, esto básicamente es el centro del negocio. Emprenderlo supone iniciar con una cartera pequeña que incluya los familiares y amigos más cercanos y de ahí dar el salto hacia otro tipo de clientes. Esto le permitirá verificar el correcto funcionamiento de su organización para tener mayores pretensiones y dar servicios a compañías exigentes.

Si la compañía cobra posteriormente a los clientes (empresas por ejemplo), deberá tener un capital adecuado como para afrontar cumplir con los taxistas.

Tarifas de taxis

Queda por definir uno de los aspectos más importantes de este negocio: las tarifas. Para ello, puede hacer una investigación de los precios de las empresas de Lima, es decir, de la competencia.

Por último, se tiene que hacer una inversión en comunicaciones: una línea telefonica fija y un mínimo de dos celulares. No consideramos aspectos como la implementación de una oficina y la contratación de una operadora telefónica.

A fin de cuentas, se reitera la pregunta, ¿es rentable formar una empresa de este tipo? Sí, como todo negocio depende de cómo se maneje. Lo principal es que debe aprender a hacer la diferencia. La decisión es suya.

Vía: elcomercio
Foto: serperuano

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