EGO: El gran enemigo del emprendedor

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Es normal, a todos les sucede o les ha sucedido. Llevas un tiempo de funcionamiento con tu proyecto, tu propia empresa y las personas comienzan a darte crédito y reconocerte por tu gran idea. Te invitan a dictar charlas, a participar en conferencias, incluso te han catalogado como uno de los top 10 de emrpendedores del año.

Sin embargo, tanto reconocimiento lleva a que comiences a pensar que, más allá de tu carrera y tu CV, eres un conjunto de premios, menciones honrosas y trofeos, dejando de lado a tu esencia emprendedora, tu trabajo y, lo más importante, tu empresa.

No está mal el ser reconocido, pero hay que saber lidiar con esta “fama”. A veces, por asistir a tanta conferencia y dictar tantas charlas, dejamos de lado a la empresa, nos confiamos en que “otro” está haciendo el trabajo y comenzamos a desligarnos poco a poco de lo que, hasta hace un tiempo, era lo más similar a un hijo.

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Cuando el ego empieza a manifestarse, comienzas a hacerte automarketing, te promocionas más tu que tu empresa, servicio y producto, a tal punto, que las personas dejan de ligarte con lo que te llevó a estar donde estás. Si, te ven como un referente, un líder de opinión, pero no saben cómo es que llegaste ahí, no hay un nexo con tu empresa y pareciera ser que tu marca es simplemente un auspiciador más.

¿Cómo detectar si el ego se sube a la cabeza? Fácil. El ejemplo más simple es que en nuestras presentaciones, priorizamos nuestro twitter personal, por sobre el de la empresa que formamos. Si estás emprendiendo, debes aprovechar todas las vitrinas para publicitarte, por ende, poner tu propia red social en vez de la de tu negocio, es un tremendo error y desperdicio.

Otra forma de detectarlo, es que nos olvidamos de la palabra equipo. Un emprendedor, es nada sin su equipo, sin embargo, los reconocimientos le llegan a una sola persona, el líder. Debes ser consecuente con quienes forman tu capital humano, si bien, el de la idea pudiste ser tu, quienes la ejecutaron fueron ellos en conjunto contigo, por ende el reconocimiento debe ser colectivo y debes ser tu quien lo manifieste de esa forma.

Y la tercera y más simple manera de darte cuenta que tienes problemas de ego, es cuando empiezas a convencerte de que tu empresa “se vende sola”. Lamentablemente, ningún producto o servicio tiene esa capacidad, y pensarlo, te conducirá solamente a lo más bajo de tus gráficos y proyecciones.

Está bien ser reconocido, está bien ser visto como un líder de opinión, no hay nada de malo en dar cátedra en base a nuestra experiencia, pero siempre ten en cuenta que esa experiencia no la armaste solo, que gracias a ella y quienes fueron parte de la misma, hoy estás donde estás, y que la actitud más loable y valorada de cualquier emprendedor es su humildad y consecuencia en sus actos.

Artículo de elaboración propia.

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