El país que hizo del deporte amateur un espectáculo rentable

asistencia-ncaa

Hay un fenómeno deportivo que supera a cualquier encuentro entre selecciones nacionales de fútbol o, incluso, un encuentro del Barcelona FC contra Real Madrid.

Y no hablamos precisamente de deporte profesional. Nos referimos exclusivamente a deporte amateur, o mejor dicho, deporte universitario.

Lo cierto es que aay un país que ha logrado hacer tan rentable el deporte universitario como el fútbol, el tenis o el básquet profesional. Ese país es Estados Unidos.

El deporte universitario, un negocio redondo

Estados Unidos es un país particular. No solo hay un deporte preferido, hay muchos. La NBA (básquet), la NHL (hockey), la MLB (béisbol), la NFL (fútbol americano) y la cada vez más floreciente MLS (fútbol soccer) son ejemplo de que este país está a la vanguardia en cuanto a deporte se refiere. Sin embargo, a pesar del cúmulo de estrellas que se ven en estas ligas, aún hay espacio para observar a nuevos jugadores.

Lee también: Negocio redondo en China con fichajes de futbolistas

Ese espacio es el que da el deporte universitario en Estados Unidos. Gran parte de las estrellas que nutren a las ligas deportivas profesionales proceden de los claustros universitarios, englobados bajo la asociación conocida como NCAA.

Pero, lejos de ser un mero entretenimiento para los jóvenes universitarios, la NCAA es una fábrica de hacer dinero. Se calcula que cada uno de los mejores equipos de un deporte popular de las universidades puede recaudar cerca de $ 40 millones de dólares, entre contratos de televisión (ESPN y CBS), las entradas vendidas, y el merchandising de las propias universidades.

La identidad como forma de hacer dinero

Lo llamativo del deporte universitario en los Estados Unidos es que los jugadores no cobran un solo dólar por representar a sus equipos. Es el carácter amateur de la competición. A la par, el deporte universitario se mueve como una maquinaria profesional deportiva, que tiene como principal combustible la identidad de los egresados universitarios.

Cada semana se congregan familiares de los jugadores, admiradores del deporte y muchos ex estudiantes universitarios en los diferentes campos de juego. Se ha registrado, incluso, asistencias mayores a las 100.000 personas en algunos encuentros deportivos universitarios.

A la par, gorros, banderolas, franelas, casacas se venden como agua en el desierto en los alrededores del estadio donde se desarrolla la competencia universitaria. La audiencia televisiva se dispara a niveles colosales cuando se llegan a instancias máximas en cualquier deporte masivo.

Las universidades, de esta forma, obtienen gran parte de sus ganancias anuales gracias al deporte, y brindando en contrapartida una beca completa, residencia y comida gratuita, transporte a diferentes partes del país o fuera de ella durante las vacaciones a los estudiantes que los representan en estas competencias deportivas.

La beca, un incentivo atractivo

La beca universitaria es lo que añora con mayor fuerza cualquier joven menor de 18 años en los Estados Unidos. En un país, en donde los estudios universitarios en entidades públicas o privadas figuran entre los más caros del planeta, es en cierto modo, un óbice tremendo para los jóvenes de bajos recursos. Pero ahí está el deporte como una forma de salida.

Cada año, miles de reclutadores de las universidades se mueven por todo Estados Unidos para “cazar” a los mejores talentos. Incluso, lo hacen fuera del país, como lo pueden certificar algunas voleibolistas y tenistas que han defendido la casaquilla nacional. ¿El futuro de estos chicos? Realmente promisorio. Gran parte de ellos son captados por los equipos profesionales, y los que no gozan esa suerte, tienen entre manos un título universitario para enfrentar al mundo.

Vía: elpais.com / gestion.pe
Foto: balldurham.com