Cómo el CEO de LinkedIn dictó cátedra de liderazgo con un selfie




Es una anécdota muy peculiar al darnos una lección de buen ambiente laboral, cuando Jeff Weiner visitó la sede de LinkedIn en Dublín.

Nunca Mariah Walton hubiera imaginado que Jeff Weiner, CEO de LinkedIn, visitaría su oficina en Dublín, Irlanda y, más que eso, le dejaría una enseñanza inolvidable.

A lo largo de tres años de trabajo en la red social al desarrollar diversos proyectos de análisis de datos, Mariah nunca tuvo la oportunidad de conocer al propio Jeff Weiner en persona. Precisamente, al programar sus vacaciones de verano, nunca se imaginaría que por esas fechas el CEO de LinkedIn estaría en sus oficinas.

Pero, al darse cuenta de esta situación, lejos de lamentarse, Mariah decidió ser proactiva y dejó un mensaje para Jeff que pegó en su monitor que decía:

“¡Hola Jeff!
Quería conocerte, pero me tuve que ir a Venecia (qué triste). He estado en Análisis en LinkedIn por 3.5 años, los dos primeros en Mountain View, ahora en el equipo DAM bajo Bhavani. Soy la dueña técnica del tablero que ves cada viernes y apoyo a los ejecutivos EMEA y de BizOps en proyectos estratégicos y de análisis profundo. ¡Disfruta tu tiempo en Dublín! (Y evita la comida mexicana falsa)”.

Además, ella también colocó una selfie suya con un sombrero de palma y otro mensaje escrito a mano: “Necesito una selfie con Jeff”.

Entonces, cuando Jeff Weiner encontró el mensaje hizo algo muy simple, pero contundente: se tomó un selfie junto a la de Mariah, creando una hermosa fábula empresarial que ya se ha vuelto viral en las redes sociales.

La naturalidad de Mariah y el contacto con los superiores

Mariah Walton es una entre los miles de trabajadores que laboran en LinkedIn. Sin embargo, pensó de manera diferente y se hizo notar de una forma cándida y natural. Su mensaje fue bien intencionado que cuesta trabajo imaginar una reacción adversa de un líder empresarial.



Muchas veces, los miembros del equipo laboral evaden el contacto con sus superiores. Porque quizás  imponen, porque han escuchado historias de terror sobre ellos o porque sienten que no tienen nada que aportar.  Por eso que algunas veces se prefiere ser invisible y pasar desapercibido, olvidando que su rol en el equipo es importante y su opinión es apreciada por los líderes.

Así que con su mensaje Mariah no solamente le hizo saber lo que ella hacía, sino que se le acercó cándidamente tratándolo como a una persona común y corriente. Lo que obtuvo a cambio de eso fue un gesto muy cálido que ha dado pie a una historia inspiradora.

La cátedra de Jeff Weiner

Muchos no tienen idea que la presencia de Jeff Weiner atrae multitudes como una estrella de rock. Y cuando visita las oficinas de LinkedIn en cualquier parte del hemisferio, sus trabajadores quieren verlo, escucharlo, tenderle la mano y tomarse fotos con él. Pero eso no es barrera para que Jeff preste atención a los mínimos detalles.

Por eso que todo líder debe ser sensible, que se dé cuenta lo que motiva a su gente, lo que los inspira, lo que los mueve o asusta. Que sepa que sus empleados están orgullosos de sus proyectos y responsabilidades, aunque éstos sean una mínima parte del todo que conforma una gran empresa.

Así que al tomarse un selfie, Jeff logró comunicarse con más efectividad que un discurso o con un comunicado de prensa. Weiner le hizo sentir especial a su empleado y, por ende, a todo el equipo de trabajo.

Y cuando Mariah subió el selfie de Jeff a su perfil de LinkedIn contando lo sucedido, el post obtuvo más de 32 mil recomendaciones y 501 comentarios (todos positivos). Uno de ellos, por supuesto, fue del mismo Jeff:  “Mariah, siento no haberte encontrado en este viaje a Dublin. Sigue con el buen trabajo de ese tablero internacional. Ha sido un parteaguas para el equipo de producto”.

Algo tan inspirador, ¿no te parece?

Vía: Entrepreneur