Consejos de un niño de 11 años para tener éxito en los negocios

En el programa “Shark Tank”, Ryan dio el discurso de cómo logró tener su negocio a base de pasión y buenas ideas.

Ryan Kelly es el fundador de Ryan Barkery (La Repostería de Ryan), un niño que a muy corta edad consiguió lo que muchos adultos sueñan: el éxito en su propio negocio.

Todo empezó cuando Ryan tenía 11 años de edad al participar junto a su madre, Daniela, en el famoso programa de  la TV estadounidense “Shark Thank” (Negociando con tiburones), un show que busca dar una oportunidad a los emprendedores con ideas más novedosas a través de una competencia.

Bueno; allí Ryan presentó su idea de poner una panadería que actualmente llamada Ry’s Ruffery, y llamó la atención de los 5 empresarios importantes que formaban parte del jurado, a los cuales dejó realmente impresionados.

Buscando la idea de negocio

La idea de Ryan de tener este tipo de negocio nació hace dos años cuando él y su familia adoptaron un perro de un refugio y lo nombraron Barkley. Camino a casa, pasaron por una tienda de mascotas y compraron unas golosinas para el nuevo integrante de la familia. Al llegar a casa y luego de abrir las galletas notaron que el olor era poco atractivo, tanto que ni al cachorro le llamó la atención.

Al ver esto, Ryan decidió adquirir los mejores ingredientes del mercado para crear, en su cocina, galletas especiales que fueran del agrado de su perro. Así fue probando recetas hasta dar con las galletas ideales para su empresa en formación: Ryan Barkery.

Pero no fue tan sencillo como creen, pues este niño visitó diferentes veterinarios y tiendas de mascotas para estar seguro de que sus galletas no sólo tendrían el mejor sabor, sino también serían las más saludables para las mascotas (esencial para su buena alimentación). Así fue como usó la cocina de su hogar, la información que recaudó y los mejores ingredientes, para la creación de unas galletas que volvían locos con su sabor a cada perro que las probaba.

En el proceso, él y su madre se dieron cuenta del potencial que esta idea tenía, por lo cual un tiempo después formalizaron dicha idea y la presentaron en un importante programa de TV para emprendedores que buscan una oportunidad.

Camino al éxito

Cuando Ryan descubrió el programa de TV “Shark Thank”  comenzó a verlo pensando (inocentemente) que vería tiburones reales, pero no fue así, lo que descubrió fue un show que le daría su oportunidad de éxito. Así que el pequeño emprendedor convenció a su madre para asistir al programa con su idea de ofrecer las galletas más deliciosas a las mascotas. Por supuesto, su edad impresionó al público y al jurado.

Al final, Ryan logró llevar a casa unos US$ 25.000 de las manos de la inversionista Barbara Corcoran, lo que que representó el 25 % del capital de su negocio. Lo cierto que desde su aparición en este programa televisivo, el negocio Ryan Barkery  creció de forma sorprendente, transformando su pequeño emprendimiento infantil en todo un éxito de la cocina y la repostería canina y su capital de 8.000 dólares se disparó a las 6 cifras.

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¿Cómo un niño de 11 años alcanzó el éxito? Pues gracias a sus ganas de emprender. Los que conocen a Ryan Kelly dicen que desde muy pequeño siempre quiso ser empresario, así que comenzó con pequeños negocios como ventas de limonadas. En una entrevista, Ryan mencionó lo siguiente: “tenía puestos de limonadas, vendía dulces de Halloween en el autobús escolar, incluso una vez alquilé las zapatillas de mi hermano mayor”.

Enseñanzas del niño emprendedor

En la actualidad, Ryan Kelly busca mantener el equilibrio entre sus estudios escolares y su exitosa empresa Ry´s Ruffery.Trabaja junto a su familia y se plantea seguir creciendo como empresario. Además, se empeña en enseñar a los jóvenes el mensaje que lo llevó al éxito:

1. Creer en uno mismo: “Yo le diría a cualquier niño que quiere empezar su propio negocio que no deben dejar que nadie les diga que no lo pueden hacer. El hecho de que somos jóvenes, no significa que no somos capaces e inteligentes.”

2. Investigar y hacer pruebas hasta lograr el objetivo: Como ven, este pequeño usó su interés en la repostería y el emprendimiento infantil, una buena idea, investigaciones con profesionales y pruebas que le demostraron que lo que hacía tenía un buen futuro. Estos cuatro factores fueron de gran importancia para lograr formalizar una buena idea y convertirla en un negocio.

3. Tener perseverancia y constancia: El ejemplo de este joven emprendedor nos demuestra que no siempre es necesario tener un antecedente como negociante para trasformar una idea en un gran éxito, ya que la clave es perseverar y trabajar hasta conseguir que el pequeño negocio se convierta en una empresa reconocida y con excelentes ingresos.

4. Utilizar plataformas que ayuden a proyectar el negocio: Por último, Ryan enseña que es una gran idea participar en programas de televisión, ferias, eventos y demás plataformas en las que puedan exponer sus ideas, tanto al público, como a posibles inversionistas, ya que esto les dará reconocimiento, confiabilidad y podría ser el inicio de su éxito.

Vía: emprendimientosdelmundo.com

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