¿Puede Internet incrementar las ventas de una tienda?

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Los anacronismos ya no valen. Estamos en tiempos en los que una tienda física, sin un apoyo virtual, ya no resulta económicamente rentable. No es extraño que por una mala referencia en Internet, un cliente se desanime de comprar un producto. Casi resulta inevitable investigar sobre el producto o la tienda proveedora en nuestros Smartphones, antes de desembolsar dinero. Las tiendas virtuales no eliminarán a las físicas, ni viceversa. Ambas pueden coexistir perfectamente.

Si eres de los que aún no se animan a promocionar tu producto o servicio vía online, esto es para ti:

  1. PUEDES CONSEGUIR CLIENTES EN TODO EL MUNDO

Una tienda física es un limitante. Puedes ser el rey del mercado, pero difícilmente logres obtener clientes más allá de tu ciudad (nadie en su sano juicio se trasladará de una ciudad a otra para adquirir un producto o servicio). En cambio, una tienda virtual sí permite atraer clientes fuera de la ciudad, del país o del continente. Y no solo eso. Por el ritmo de vida que existe actualmente, cada vez menos clientes tienen el tiempo necesario para movilizarse hasta una tienda física. Es ahí cuando una tienda virtual es sumamente conveniente.

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  1. PUEDES VENDER PRODUCTOS DISTINTOS

¿Te quedó un stock de temporada y ya no puedes venderlo? Internet es la solución. Al tener un mercado más abierto, las posibilidades de vender stocks fuera de temporada es infinita. Adiós a los quebraderos de cabeza. Pero, puedes ser aún más arriesgado y vender productos que no tienes en stock. ¿Cómo así? Esa es la magia de Internet. Con una buena foto del producto en tu web, ya puedes ir ofertándolo, sin tenerlo en tu poder. Una vez que comiencen a llegar los pedidos de tus clientes, ahí puedes solicitar al distribuidor que te haga llegar el producto.

  1. POR LOS HORARIOS Y COSTOS

Con una tienda virtual ya no tienes que estar pendiente de que tus colaboradores abran la tienda a la hora. Una tienda virtual atiende las 24 horas. No necesita de tu presencia física. Una tienda virtual puede permitirte cumplir tu sueño de unas vacaciones en el extranjero.

Los costos representan otra ventaja que nos da Internet. Ya lo habíamos comentdo, Internet nos permite vender líneas de producto que están fuera de temporada, eso sin tener que incrementar la inversión. No necesitamos de dos transacciones. Con una sola transacción basta. La tienda física y la tienda virtual se retroalimentan a la perfección.

PERO NO ELIMINES TU TIENDA FÍSICA

No te vayas al otro extremo. No elimines tu tienda física porque comienzas a tener algunos clientes por Internet. Las tiendas físicas todavía representan un excelente formato para las ventas. Las tiendas físicas generan mayor confianza que las tiendas virtuales. Muchos clientes sienten que pueden ser timados si no observan una tienda física que acompañe al portal de ventas por Internet. La sola presencia de algunas fotos del local físico ya es una señal de seguridad y confianza para los clientes.

Pero, hay algo más importante. Ese factor es lo que conocemos como experiencia de venta. Una tienda física nos enseña a vender (lo que una tienda virtual difícilmente nos permite). Transar precios cara a cara es una experiencia que no podrán nunca obtener los que venden detrás de un ordenador. No desaproveches esa experiencia, y comienza a aplicar lo que sabes en las plataformas virtuales.

Vía: puromarketing.com / aragonemprendedor.com
Foto: masterweb.es

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