5 mitos financieros que comparten los jóvenes universitarios

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La etapa universitaria, una vida de sueños, esperanzas… y de uno que otra mentirita financiera. Si eres universitario, ¡cuidado!, que no todo lo que te han dicho en materia económica es completamente cierto.

Recuerda que muchos de esos consejos económicos provienen de personas que académicamente pueden ser excelentes, pero financieramente pobres. Alguno de los mitos financieros más comunes que se propalan entre los universitarios son los siguientes:

  1. “Con mi título universitario conseguiré mucho dinero”

Éste es un mito muy peligroso, y lamentablemente no solo es difundido por las universidades sino también por los padres de familia. Hay que tener algo bien claro: ningún cartón es sinónimo de abundancia económica. Las empresas no te van a pagar un buen salario solo porque eres profesional y creas que te has ganado el derecho de ganar dinero estando sentado en la oficina viendo cómo pasan las horas. La verdad es que el título sirve de poco o nada, si no eres capaz de resolver problemas específicos de la empresa o los clientes para los que trabajas.

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  1. “Mientras estudie no podré trabajar”

¿Quién te ha dicho eso? Pues salvo que dediques al estudio más de 12 horas diarias, deberías tener un empleo sí o sí, aunque se trate de un trabajo a medio tiempo o unas prácticas preprofesionales. ¿Por qué? Porque adquirirás el sentido de independencia financiera, tan importante para dejar de depender de tus padres o de una empresa.

  1. “Estaré en la universidad más cara, lo pagaré después”

¿Estás tan seguro que conseguirás un empleo de sueldo muy alto que te permita pagar tu crédito universitario? No lo creo. Lo mejor es que busques una universidad que se acomode a tu presupuesto. No te digo que no busques la mejor opción académica para ti, hazlo y si quieres con un crédito de por medio, pero no te excedas hasta el punto que esa deuda se haga impagable o se convierta en un futuro obstáculo para tu desarrollo profesional y personal.

  1. “Ahorraré cuando deje la universidad”

No. Ahorra desde ahora. Quizás te animes a hacer a algún viaje al egresar. O tal vez, ingresar a una especialización o maestría. O empezar tu propio negocio. La única verdad es que el proceso de ahorrar no conoce de edades ni de etapas. Es mejor que desde ahora empieces a ahorrar lo poco que tienes, que puede parecerte insignificante hoy en día, pero si sabes invertir ese dinero adecuadamente (podrías empezar con un depósito a plazo fijo, o si eres algo más arriesgado en fondos mutuos o acciones) podrás recoger una buena cosecha cuando ya estés en búsqueda de empleo.

  1. “La universidad es para divertirse”

Quizás tus padres son muy generosos contigo, y no solo te dan para pagar la mensualidad de tu universidad sino también para otros gastos, como tus salidas de fin de semana o tu renovación de look por temporada. Está bien, date tus gustos. Aunque lo preferible es que mientras estés en la universidad te muestres lo más austero posible. Aprende a vivir con poco ahora, que luego cuando tengas un empleo o hayas creado tu propia empresa tendrás el tiempo suficiente como para saborear esos lujos que tanto deseas. Suficiente tienen tus padres con lo que pagan cada semestre, como para que los atosigues más con tus excesos financieros.

Vía: kredito24.mx / blogylana.com
Foto: ncadd.org

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Autor entrada: Equipo Pymex LM