Compartir, el futuro de la economía doméstica mundial

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¿Comprarías un taladro eléctrico para hacer un solo hueco en tu pared? ¿O una cámara fotográfica únicamente para el cumpleaños de tu hijo? ¿O una bicicleta para hacer algo de deporte solo por este fin de semana? No lo creo.

Parece un gasto inútil de dinero. Pues el mundo está cambiando para el bien de los consumidores gracias a la economía compartida.

Un cambio de patrón

Generaciones por encima de los 35 años de edad valoraban el hecho de tener más propiedades para el disfrute personal. Esto incluía no solo la vivienda y la ropa, sino también, artículos de descarte inmediato o de un uso limitado, tales como cámaras de video, bicicletas, automóviles, podadoras de césped, equipos de sonido, etc.

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Sin embargo, el crecimiento exponencial de la tecnología y de la industria en todas sus formas, ha imposibilitado al consumidor común seguir “coleccionando” objetos en sus casas. Las necesidades materiales han aumentado en contraposición a los espacios habitacionales.

En ese sentido, la generación X (menores de 35 años) vio que no podía seguir acumulando “tesoros” en el desván como lo hacían sus abuelos.

Es ahí cuando surge la denominada “economía compartida”, que no es otra cosa que usar lo que nuestro vecino no utiliza, y viceversa. Y lo mejor de todo, sin gastar dinero o haciendo un pequeño pago por el coste de alquiler.

La economía compartida no es un producto de nuestra mente futurista, es algo que ya se vive en el mundo y del cual también podrías formar parte.

Algunos de los rubros en los que economía del compartir ha logrado obtener éxito son:

1. Automóviles

¿Para qué comprar un auto para salir de viaje estas vacaciones? ¿O resulta imprescindible que sigas gastando en taxi todos los días para ir al trabajo? Gracias a plataformas móviles como Carpooling o Uber, uno puede acceder a una variada oferta móvil sin tener que movernos de casa. Hoy podrías ir al trabajo en el carro de tu vecino, y quizás mañana, le toque a él ir en el tuyo.

2. Artefactos caseros

No te gastes miles de dólares en esa cámara. O mucho menos vayas a comprarte esa parrilla carísima para ofrecer una única comida. Gracias a apps como Wallapop y Theyumers, ahora puedes acceder a un amplio abanico de ofertas de equipos de préstamo sin tener que gastar un solo céntimo. Claro está, también tendrás que entregar algún equipo que no utilices a favor del prestatario. Y si no encuentras la oferta ideal para ti, ahí tienes las conocidas OLX y Mercado Libre, para adquirir equipos de segunda mano.

3. Espacios

¿Te suena Airbnb? Es la app que ha revolucionado el sector turístico en el mundo. Hoy en día no necesitas de mucho dinero para hospedarte en las ciudades más caras del globo. Utilizando Airbnb puedes acceder a una enorme catálogo de ofertas de hospedaje casero regentados por personas como tú o como yo. Pero, no solo puedes rentar habitaciones. También otros espacios como garajes, jardines, terrazas, etc., y lo mejor de todo, sin gastar en costosos anuncios.

¿Qué piensas de la economía compartida? ¿Será posible que en el futuro ya no necesitemos dinero físico y todo se mueva por el intercambio benéfico?

Vía: forbes.com / gestion.pe
Foto: hollandfintech.com

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