¿Cuánto vale tu negocio o empresa?

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Si te hicieran esa pregunta, ¿qué responderías? Ya sé, supongo que comenzarías a sumar los activos de tu negocio y, luego, le restarías los pasivos a esa cifra. Es una buena forma de hacerlo.

Aunque es la forma correcta para los que desean comprar un negocio, no venderlo. Tú, como dueño de una empresa, no puedes seguir ese mismo modelo de valoración. Si lo haces, siempre estarás jugando a favor de terceros. Aquí te vamos a mostrar otras formas de determinar el valor real de tu negocio.

  1. Valor por flujo de tesorería

Éste es el modelo más popular entre inversionistas y grandes dueños de negocios. ¿Por qué? Sencillamente porque se dejan de lado cosas tan elementales como el capital, el talento humano, el gobierno actual, para centrarse exclusivamente en la rentabilidad esperada. El análisis es muy sencillo: si invirtiéramos X en tu negocio, ¿cuánto obtendríamos como retorno? Lo interesante de este modelo es que el valor de una empresa puede variar, incluso, de un día a otro según lo que dicte el mercado.

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  1. Valor por explotación

Para quienes han invertido alguna vez en fondos mutuos o acciones, este modelo no les resultará extraño. Una gran parte de inversionistas opta por revisar el historial de rentabilidad de las empresas para invertir en una determinada acción o bono. Esa misma técnica se aplica con el valor de un negocio. Si éste ha tenido una alta rentabilidad durante los últimos años, podremos establecer un valor de mercado alto para dicho negocio. Aquí, a diferencia del primer modelo, el valor se establece de forma acumulativa.

  1. Valor financiero

En la introducción, mencionamos un valor sacado a partir de los activos menos los pasivos de una empresa. A ese número se le denomina valor contable, y es utilizado por lo general, cuando la empresa no atraviesa un buen momento económico y el dueño pretende deshacerse de ella lo antes posible para evitar mayores pérdidas. Digamos que en términos de ventas, se establece un precio de “remate” para la empresa.

Sin embargo, cuando se establece el valor financiero de una compañía se ven muchos más aspectos que los libros contables de una organización. Una empresa puede estar quebrada, sin embargo, podría poseer una reputación o posicionamiento de marca muy por encima de los competidores. Asimismo, podría estar compuesto por capital humano muy competente. O incluso, poseer ciertas licencias o patentes que la hagan rentable en un futuro cercano. Si sumamos todos esos puntos a los activos físicos de la empresa, daremos con el valor financiero de la misma.

Ahora, saca tu calculadora y cuéntanos, ¿cuánto vale tu empresa en la actualidad?

Vía: emprendedores.es / entrepreneur.com
Foto: tamaraschenk.com

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Autor entrada: Equipo Pymex LM