¿En qué fase de inversión te encuentras?

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Una persona, a lo largo de su vida, tiene diferentes prioridades económicas. Así como los gastos difieren cuando uno tiene 15 años con respecto a lo que uno gasta a los 40 años, así también las inversiones cambian diametralmente. No se trata sólo de conocimiento financiero, también juega mucho aquí la edad y el espacio laboral por el que transitamos. ¿Quieres saber en qué fase de inversión te encuentras actualmente? Descúbrelo ahora.

  1. FASE DE INVERSIÓN ACUMULATIVA

Es la primera fase por la que atravesamos todas las personas, salvo aquellas que tienen una herencia por cobrar o se ganaron la lotería siendo muy jóvenes. Para la mayoría de los mortales, conseguir dinero requiere mucho esfuerzo, desde los años dedicados al estudio de una profesión o arte, hasta los no menos complejos periodos que le dedicamos al trabajo.

En el ámbito de la inversión, un individuo que transita por esta fase se caracteriza por:

  • Tienen poca experiencia financiera, a lo máximo, cuentan con conocimientos meramente teóricos conseguidos a través de lecturas de diarios o de Internet.
  • Su nivel de tributación es bastante bajo, no supera el porcentaje exigido por el Estado a sus funciones como empleado (ya sea por honorarios o por planilla).
  • Dedican buena parte de sus ingresos a pagar su primer departamento o casa. Para los que ya tienen hijos (ojo, hablamos de personas que no superan los 25 años), sus ingresos se enfocan a la educación de los pequeños.
  • No pretenden arriesgar su dinero, pese a que su edad está hecha precisamente para someterse al riesgo.

¿Qué le recomendamos?

  • Buscar asesores financieros que le permitan conocer sobre los beneficios de los diferentes instrumentos financieros.
  • Invertir preferentemente en renta variable (sobre todo en empresas de valor), ya que su horizonte de inversión es bastante largo.
  • Evitar el contacto con terceros, nutrirse financieramente para estar en la capacidad de invertir por propia cuenta en bolsa.

 

  1. FASE DE INVERSIÓN DE CONSOLIDACIÓN

Pasando los 25 años adquirimos nuevas responsabilidades. Es la fase con los egresos más altos, ni remotamente superado por las etapas de juventud y senectud. En el plano laboral, es generalmente el periodo de mayor crecimiento salarial, aunque no necesariamente es una regla.

¿Cuáles son las características de estos inversores?

  • Su tributación se incrementa considerablemente, más aún, para aquellos que ya han iniciado algún tipo de emprendimiento.
  • Su tolerancia al riesgo se reubica a nivel promedio; conocen más de inversiones que los jóvenes.
  • La rentabilidad generada por su cartera de inversiones no forma parte fundamental de sus ingresos diarios.
  • Es la fase en la que más se piensa en el ahorro. La posibilidad de formar una familia y la aún lejana jubilación, ya forman parte de su agenda.

Algunos consejos:

  • Es el momento adecuado para invertir en negocios. El horizonte de inversión aún es notoriamente largo.
  • Ir reduciendo el riesgo adquirido en la fase previa, a medida que los objetivos financieros se vayan cumpliendo.
  • Si decide continuar invirtiendo en bolsa (cosa que sería muy positiva), hágalo en acciones de alto riesgo, tipo empresas medianas, sectoriales o de países emergentes.

 

  1. FASE DE INVERSIÓN DE PROTECCIÓN

Llegó el momento de dejar el trabajo y disfrutar de la pensión de jubilación. Claro, que no todos han logrado acumular un fondo suficiente como para tener una pensión onerosa. Así que la inversión continua siendo una necesidad. Sólo que hay que hacer pequeños ajustes.

¿Cómo es el inversionista en esta fase?

  • Ya que no hay trabajo, la tributación desciende considerablemente con respecto a la fase de consolidación.
  • Vuelven a adquirir un perfil conservador, como la descrita en la fase de inversión acumulativa.
  • El crecimiento de la inflación se vuelve todo un problema, por lo que su pensión de jubilación al pasar los años parece cada vez más y más pequeña.
  • Poseen un horizonte de inversión bastante corto.

¿Qué recomendamos a estas personas?

  • Buscar invertir en renta fija, bonos y acciones del mercado monetario.
  • No autogenerarse expectativas fuera de la realidad, indagar por aquellos instrumentos que generen rendimientos mínimos pero seguros, eso sí, que sobrepasen el crecimiento anual de la tasa de inflación.
  • Por lo general, los marcos normativos de tributación ofrecen ventajas para estas personas. Asesorarse con especialistas sobre estos beneficios resulta lo más conveniente.

Vía: “Planificación de las finanzas personales”

Foto. reporte43tamps.com

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