El riesgo del aumento de precio de los productos agrícolas

Agricultura

Nos encontramos en un mundo de intensos cambios, sin embargo, hay una necesidad que permanece inalterable: la alimentación. Una preocupación que mantiene en vilo a las naciones más poderosas que ven con alerta que los terrenos de cultivo y los agricultores cada vez son menos en sus territorios. Este hecho parece alcanzar a los países emergentes. La situación se agrava teniendo en cuenta que la población a nivel mundial irá en aumento, factor que no tendrá correspondencia directa con la productividad agrícola, lo que puede provocar a la larga un aumento considerable de los precios de los bienes de primera necesidad.

Últimos reportes de la FAO detallan que esta situación no solo afectará a los países desarrollados y a los emergentes. También los países con mayor pobreza sufrirán efectos similares. Si bien las áreas de cultivo ni la mano de obra decrecerá, el peligro del aumento de la temperatura a nivel global, las sequías y las inundaciones podrían generar que la sombra de la pobreza impacte con más fuerza contra estas naciones. ¿Qué hacer ante este panorama tan incierto respecto a los precios de los alimentos en el futuro?

Con un cálculo aproximado de 9.100 millones de personas en el mundo para el 2050, la FAO se realizó la misma pregunta que nosotros. Tras una incesante investigación sobre el tema, esta institución realizó las siguientes sugerencias:

  1. Aumentar la inversión tanto pública como privada en el sector agrícola. La inversión pública deberá centrarse en la reducción de la desnutrición en las poblaciones más vulnerables, mientras que la inversión privada buscará orientarse a la innovación en este rubro.
  2. Garantizar el acceso de los agricultores a las nuevas tecnologías. Lo que se busca es dejar de lado la idea del “campesino” por la nueva idea del “agricultor” tecnificado y proclive al desarrollo de sus plantaciones.
  3. El problema del agua también es un problema en ciernes de cara al futuro. Por tanto, deberán ofrecerse incentivos para una maximización de los beneficios de este recurso natural en el agro.
  4. La política orientada a la producción de biocombustibles debe ser revisada. Muchas personas en el mundo se quedan sin alimento por la venta indiscriminada de productos agrícolas para el sector energético.
  5. El cambio climático es un factor que no puede olvidarse. Los gobiernos de la mano con los agricultores buscarán los métodos adecuados para que las plantaciones no se vean perjudicadas por fenómenos medioambientales.
  6. Finalmente, la voluntad política es otra de las claves para que no se produzcan incrementos del precio de los productos en los próximos años. Muchos gobiernos de países emergentes y pobres han actuado de espaldas a las necesidades de la agricultura en sus territorios.

Seguramente serán años más prósperos para los agricultores, pero ¿qué hay de la necesidad de los futuros consumidores? La implementación de estas políticas impartidas por la FAO, resultan vitales para que los precios no se disparen durante las próximas décadas. Todo un reto que nuestra actual generación y las que están por venir deberán de afrontar.

Vía: ojeandolaagenda.com

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