Analizar el tipo de crédito que te conviene

Analizar el tipo de crédito que te convieneEn la actualidad, a pesar de la problemática mundial y de la inestabilidad de los mercados. Es un hecho que las instituciones financieras seguirán prestando al segmento Pyme, debido a que el nivel de cartera vencida es mínimo. Esto, al final, resulta un negocio rentable para quienes ofrecen financiamiento.

Antes de saber qué tipo de crédito te conviene, hay que definir este término: es el dinero en efectivo que recibimos para hacer frente a una necesidad financiera y que nos comprometemos a pagar a un plazo determinado, a un precio determinado (interés), con o sin pagos parciales y ofreciendo de nuestra parte garantías de satisfacción a la entidad financiera (para asegurar el cobro del mismo). Todos los créditos que hay en el mercado se pueden englobar en alguna de estas dos categorías:

1. Crédito en cuenta corriente. Se define como financiamiento para capital de trabajo o necesidades transitorias de tesorería mediante el cual la empresa solicitante puede disponer de forma revolvente del saldo establecido en su contrato de crédito. Normalmente es a un año y sirve para financiar tu ciclo operativo: cuentas por cobrar o clientes más tus inventarios, menos lo que obtienes de financiamiento de tus proveedores. El crédito para capital de trabajo es la modalidad más popular dentro de los créditos en cuenta corriente. Éste sirve para cubrir necesidades de corto plazo (menos de un año). Por ejemplo: comprar inventarios o materias primas, pagar sueldos y salarios, cubrir gastos de operación de la empresa y financiar a tus clientes.

2. Créditos simples. Financiamientos a mediano y largo plazo que son documentados mediante contratos y que son para personas físicas o morales con el objetivo de apoyar su actividad económica. Este tipo de créditos tienen un fin específico, esto significa que ya se tiene claro lo que se va a financiar. En este caso, son contratos y no líneas como los créditos en cuenta corriente. Puedes tener un crédito simple –llamado crédito de capital de trabajo permanente–, en donde el destino es libre. Sin embargo, la finalidad es financiar tu capital de trabajo cuando tu ciclo operativo es mayor a un año; por lo que, quizá el plazo sea a tres años. De esta manera, se convierte en un crédito simple.

Fuente: Soyentrepreneur.com

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