Cómo los emprendedores pueden convertirse en franquiciados para lanzar su propio negocio

Nada mejor que tener el respaldo de una marca con un modelo de empresa consolidado, pero deben realizarse un análisis detallado para escoger a la mejor compañía para asociarse.

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Los emprendedores que se convierten en franquiciados consiguen el respaldo de una marca con un modelo de empresa consolidado, pero deben realizar un análisis detallado para escoger la mejor empresa a la que asociarse.

Las personas interesadas en este sistema deben estar dispuestas a seguir las directrices de una central, que marcará las líneas a seguir y que, a cambio, reciben el asesoramiento y know-how de una marca con un modelo de negocio que ya ha sido probado con éxito en el mercado.

Pero para tener éxito al apostar por esta opción, los emprendedores deben prestar atención a una serie de factores:

1. Escoger un sector

Escoger la zona más adecuada es un proceso complejo que requiere bastante tiempo. Lo primero es elegir el sector, para lo que habrá que estudiar las tendencias de mercado y buscar un área “en crecimiento y con la que el emprendedor esté familiarizado”. La recomendación es buscar sectores consolidados en los que haya buenas perspectivas de desarrollo, pero no dejarse llevar por las modas.

2. Seleccionar la franquicia

Para elegir la marca bajo la que va a operar, conviene que el empresario haga un análisis detallado de las distintas posibilidades. Para ello deberá solicitar a cada enseña su manual de franquiciado, donde se detallan los servicios que ofrece y las características de los contratos. Al analizar su modelo de negocio, hay que identificar los elementos diferenciales por los que esa marca mejora a su competencia.

Y se debe saber que cuando se va a ser el primer franquiciado de una marca, hay que tener en cuenta que probablemente se produzcan varios desajustes por la falta de experiencia. No es buena idea que el precio de los royalties sea un factor decisivo para decantarse por una u otra franquicia. Lo importante es analizar cuáles son los servicios que se van a obtener a cambio, pues las más baratas también suelen ser las que menos ofrecen.

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3. Acertar con la ubicación

Comprobado: una localización adecuada supone el 50% del éxito del negocio. Así que para elegir con la ubicación, se debe recibir información y asesoramiento de la central. Primero, para saber el perfil de sus clientes: edad, sexo, capacidad económica, gustos, hábitos de consumo…. También hay que conocer las demarcaciones en las que la marca está implantada y dónde hay margen de desarrollo.

A partir de estos datos, se podrá elaborar un mapa de las zonas libres con más consumidores potenciales y que en cada se habrá que analizar la presencia de la competencia y el coste del alquiler de un local. Aunque el franquiciado suele presentar las diferentes opciones, la central es la que da el visto bueno a la ubicación definitiva.

4. Servicios de la central

Al estudiar las ofertas de las diferentes marcas, hay que prestar atención a los servicios ofrecidos por cada una donde la más importante suele ser la formación inicial que la empresa proporciona tanto al franquiciado como a su plantilla antes de la apertura del establecimiento. Debe servir para que el emprendedor aprenda todo lo relacionado con su negocio, desde la elaboración de los productos hasta el registro de las ventas.

Es recomendable que exista una formación continua mediante la cual un responsable de la central acuda al establecimiento para verificar que todo se realiza correctamente y explicar las mejoras que se introduzcan.

5. Contratos

La central está obligada a enviar la copia del acuerdo con al menos 20 días de adelanto. Así, el franquiciado tiene tiempo suficiente para analizar un documento que suele ser largo y detallado en todas sus cláusulas. Normalmente, los contratos tienen una duración de entre cinco y diez años, ya que la inversión realizada no se suele recuperar rápidamente.

Durante este tiempo, los conflictos más frecuentes suelen estar relacionados con la no prestación de algunos servicios, quejas por los precios establecidos por la central y reclamaciones por el mal estado de algunos productos. Cuando estas infracciones son graves y se producen repetidamente, se puede cancelar el acuerdo. Se recomienda que antes de iniciar su actividad, la central y franquiciado tengan preparado un plan de negocio con una previsión de ventas.

Vía: Expansion

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