Consejos para contratar servicios financieros

Los bancos y entidades financieras forman parte de nuestra vida: a ellos confiamos nuestro dinero, encargándoles la tramitación y gestión de pagos y cobros; seguimos sus consejos de ahorro e inversión, contratamos los productos que nos ofrecen y acudimos a ellos cuando necesitamos dinero.

El consumidor es siempre la parte más débil, aunque tenga la ley de su parte, y sean muchos los derechos que le asistan. La principal arma con que cuenta el usuario de estos servicios es la oportuna información. Como todo emprendedor, para hacer uso de estos servicios en forma eficiente, es tu deber estar informado y preparado. Por eso, aquí te damos una serie de consejos para realizar una contratación eficiente de los servicios financieros:

Compara varias opciones: Recuerda que hay diferentes Instituciones Financieras que ofrecen el producto o servicio que deseas contratar, por lo que es conveniente que verifiques cuál se adecua a tus necesidades y a tu bolsillo, así como los beneficios que cada una te puede brindar.

Nunca firmes sin leer: Una vez que firmas un documento estás aceptando los derechos y obligaciones que ahí se especifican, por lo tanto es conveniente que siempre leas y comprendas el contenido de todos los documentos que la institución financiera te solicite firmar.

Pregunta todas las dudas a tu asesor: El asesor o ejecutivo de la institución financiera es el encargado de explicarte todas las implicaciones de los documentos que deberás firmar y compromisos que asumirás, así como describirte con precisión las características y forma de funcionamiento del producto o servicio que deseas contratar. Consulta con él todas tus dudas y si tu asesor no fuera lo suficientemente claro solicita que alguien más te aclare todas sus dudas.

Lo que te comenta el asesor debe estar en el contrato: Es conveniente que te asegures que toda aquella información que te ha sido proporcionada por el asesor o ejecutivo de la Institución Financiera realmente esté plasmada en el contrato que firmarás, ya que con frecuencia hay diferencia entre lo que el asesor explica sobre el producto o servicio y las características o beneficios reales del mismo.

Averigua dónde y a quién presentar una queja: Asegúrate de preguntar el procedimiento que deberás seguir ante la Institución Financiera para cualquier trámite relacionado con quejas o inconformidades.

Los anexos deben estar en tu contrato: Si en el contrato que vas a firmar se menciona algún anexo como parte del mismo, asegúrate de leerlo y que éste se integre al contrato, firmándolo tanto tú como la Institución Financiera.

Pregunta por la obligaciones: Asegúrate de preguntar todas las obligaciones que tendrás que cumplir al firmar el contrato por el producto o servicio que te ofrecen y verifica que tu presupuesto y las condiciones del servicio son adecuadas para ti y que podrás cumplirlas sin dificultad.

Revisa periódicamente las condiciones : Generalmente las instituciones financieras envían en los estados de cuenta información sobre algún cambio que un producto o servicio sufrirá a partir de determinada fecha. Se recomienda leer con detalle estas modificaciones. En caso de tener alguna pregunta, acércate con el funcionario de la institución para que aclare tus dudas.

Tus datos son confidenciales: Nunca proporcione datos o claves personales de acceso a personas que no te comprueben pertenecer a la Institución Financiera con identificaciones oficiales.

Solicita claves de confirmación: Si realizas operaciones por vía telefónica, asegúrate de que te proporcionen un número de confirmación de la operación. Si realizas operaciones por Internet no olvides imprimir tu comprobante, ya que con esto podrás realizar cualquier trámite de aclaración o queja acerca de la misma.

Negocia: Siempre es posible negociar con tu entidad, así que no te conformes con lo primero que te ofrezcan. Trata de mejorar algunas condiciones, por ejemplo, las comisiones y tipo de interés que te apliquen en préstamos hipotecarios y tarjetas.

Reclama: Si te cobran una comisión que no está recogida en las tarifas, que no se corresponde con un servicio efectivamente prestado o se trata de un servicio que no habías aceptado, reclama. De igual manera, quéjate si las condiciones finales de un producto no se corresponden con lo anunciado en la publicidad o con lo pactado.

Vía: SoyEntrepreneur

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