Crédito vs. Capital: ¿Qué le conviene a tu negocio?

Uno hace crecer más rápido el negocio, el otro, ofrece contactos y socios. Identifica aquí la mejor estrategia para que tu empresa crezca.

Todo emprendedor debe saber que ya sea con crédito o con capital, se puede llevar a la empresa al siguiente nivel y aprovechar las oportunidades que el mercado demanda.

Pero cuidado: no para todos los negocios funciona el mismo instrumento, pues depende de su etapa de desarrollo si le conviene más utilizar uno u otro.

Por eso, hay que tomar nota de las características de cada uno, para determinar la opción ideal para tu empresa en crecimiento.

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Con el crédito

A empresas que venden más de medio millón de dólares y menos de 100 mil dólares al año las atiende la banca comercial, señala Víctor Calderón, director general de ArcCanto, firma de asesoría financiera especializada en Pymes de México.

“Te pueden prestar entre uno y dos meses de ventas con líneas revolventes de capital de trabajo o con créditos simples a tres años para capital de trabajo permanente o la compra activos”, asegura.

Y para saber si uno es o no sujeto de crédito, la institución analiza los estados financieros, ventas, situación en Buró de Crédito, si cuenta con aval y monto del préstamo (que debe ser similar a la suma de su utilidad operativa más depreciaciones y amortizaciones). También puede evaluar tus depósitos y/o saldos promedio.

Si se genera entre 500 mil dólares y un millón al año, la opción es la banca empresarial, que revisa la estructura, mercado, posibilidades de crecimiento y hacia dónde va el negocio. “Si se vende más de esa suma se accede a la banca corporativa y a operaciones de deuda más estructuradas”, agrega Calderón.

En cualquier caso se debe recordar que el préstamo es de dinero que no es del negocio y por lo tanto tiene un costo –el interés, mismo que se debs pagar junto con el monto del crédito.

Con el capital

Si un inversionista inyecta recursos al negocio, se vuelve copropietario de un porcentaje de la empresa y adquiere el derecho de recibir una fracción de las utilidades.

Existen varios fondos a los que puedes acceder según la etapa en la que se encuentre tu empresa. Si se tiene menos de dos años en operación, están los inversionistas ángeles. Hernán Fernández, socio fundador de Angel Ventures México estima que existen seis redes formales en el país, más la actividad independiente no adscrita a una red. La que él representa agrupa poco menos de 400 miembros en Ciudad de México, Guadalajara, Estados Unidos y Europa.

Por otro lado, están los fondos de capital emprendedor o venture capital, que invierten en negocios con alto potencial pero sin una marca posicionada, institucionalización y rentabilidad operativa. En tanto, los fondos de capital de crecimiento o private equity invierten en compañías más maduras, con posicionamiento de marca, altas ventas y rentabilidad.

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Entonces, ¿qué te conviene más? Calderón aconseja analizar para qué necesitas los recursos. “Si sólo necesitas dinero, es mejor un crédito bien estructurado que te haga llegar a donde quieres lo más rápido que se pueda. Si más bien es un tema estratégico, el capital te dará, además del recurso, contactos, mercado, conocimiento y clientes”, asegura.

Independientemente de qué instrumento se elija, la recomendación es que se piense en grande y se construya la empresa con la idea de venderla. “Tiene que ser sexy para que quieran comprarla, fuerte para que no dependa de ti y con una estructura financiera sólida para que sus números hablen por ella”, explica Calderón.

Finalmente agrega que quizás nunca se la venda, pero pensar así abre un espectro de negocio y de opciones de crecimiento por medio de financiamiento a deuda o a capital.

Vía: Entrepreneur

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Autor entrada: Equipo Pymex P