¿Por qué iniciar un negocio libre de deudas?

sin_deuda_16_01_2013La creación de un nuevo negocio libre de deuda es difícil y toma tiempo. Hay que empezar relativamente muy en pequeño y estar preparados para tomar un período de tiempo más largo en alcanzar sus metas.

Otra desventaja es la posibilidad de ver a los competidores obtener la cuota de mercado y los ingresos brutos mucho más rápidamente por tomar capital prestado para financiar sus esfuerzos de mercadeo y producción. Si bien las tablas se pueden dar vuelta más adelante en el camino, al principio, esto puede llevar a pensamientos desalentadores y a dudas sobre si continuar con la estrategia libre de deudas.

Empresas tradicionales que han incurrido en deuda de capital prestado tienen un conjunto de desafíos diferentes al hacer el cambio para convertirse en libres de deuda. Si el dueño del negocio no está muy familiarizado con las finanzas de la empresa, el hacerlo sería la primera orden del día. Usted tendrá que saber en que se emplea el dinero y la rentabilidad real del negocio, entre otras cosas. Si la empresa no está utilizando un presupuesto operativo, esto también tendrá que ser desarrollado y puesto en juego, siendo utilizado como una herramienta estratégica, junto con un plan de gestión integral del flujo de efectivo. Diligencia en hacerlo será necesario, así como un total replanteamiento de la “forma de hacer negocios”; y, si la empresa va a reducir los gastos, controlar el flujo de caja y pagar la deuda existente también serán necesarios.

Los dueños de negocios pueden encontrar todo esto una perspectiva muy intimidante; pero, la evidencia muestra que durante las crisis económicas, mientras menor la deuda de un negocio, mayor es la probabilidad de que la empresa sobreviva. Y en cuanto la economía se vea más brillante, la empresa libre de deuda se encontrará en la posición más fuerte para aprovechar las mejores oportunidades.

“Es posible”.

Un emprendedor X que ha operado con una perspectiva sin-deuda desde que entró en el negocio hace más de diez años hizo lo siguiente: En el pasado más reciente y durante varios años, comenzó a reinvertir una porción de sus ingresos mensuales de forma diligente y constante en un “fondo de reserva” con el objetivo de tener al menos un año de capital de trabajo disponible. Este fondo le sirvió bien durante la reciente recesión económica, cuando tuvo que invertir en personal y equipo que agregó a fin de aprovechar las nuevas oportunidades que no habría sido capaz de asumir conforme su tamaño anterior.

Sus competidores, en cambio, estaban en pleno proceso de reducción de personal y reducción de costos, al tiempo que tenían que seguir pagando el servicio de la deuda que habían contraído durante el “boom” de los años anteriores. A medida que su rentabilidad se redujo, igualmente sucedió con su flexibilidad – no estaban en posición de competir por las oportunidades que el emprendedor X fue capaz de asegurar para su propia compañía.

Otra táctica que le ha servido bien es mantener una política “solo efectivo” con sus clientes. Mientras que prevé un pago de la mitad con la aceptación de un proyecto y la segunda mitad al finalizar, este arreglo le permite operar “en negro” a lo largo de la duración de sus proyectos. Y él ahora puede ofrecer a sus clientes una tarifa ligeramente inferior ya que no tiene que financiar créditos a sus clientes por 30 o 45 días al igual que sus competidores.

El lado positivo de todo esto es que los propietarios de negocios que están operando sin deuda tienen un mayor grado de libertad financiera y flexibilidad, además de un grado mucho menor de riesgo frente a la crisis económica y la caída de negocios. Y luego también está el viejo proverbio: “El que toma prestado es siervo del que presta”.

Sacrificar la vía rápida por un crecimiento lento.

Si bien es cierto que el capital de los préstamos permite a una empresa tomar medidas o crecer a un ritmo que no sería sostenible si no lo hiciera, también conduce a que las empresas sean menos flexibles y a incurrir en riesgos más alto. Cuanto más el negocio tome prestado, más gasto incurre en el servicio a la deuda e intereses. El flujo de caja se ve afectado, así como también el beneficio neto. Combine esto con la extensión del crédito a los clientes, y es posible experimentar graves situaciones de flujo de caja. Es una triste realidad la que muchas empresas hayan fracasado por falta de dinero en efectivo, más que por cualquier otra causa.

Cinco puntos a tener en cuenta

Convertirse en un una empresa libre de deuda, o levantar una empresa desde cero, es un proceso largo. Pero hay algunos puntos estratégicos que deben de ser apropiados si va a asegurar el éxito:

  • Usted necesita saber – íntimamente – el verdadero costo de la entrega de su servicio o producto.
  • Esté absolutamente claro de en que se invierte el dinero.
  • Desarrolle y haga uso de un presupuesto operativo como herramienta de toma de decisiones.
  • Siempre conozca su situación y condición financiera actual – conozca los números y opere su negocio con este conocimiento en mente.
  • Mida consistentemente los ingresos, la utilidad bruta y el efectivo disponible.
  • Si bien no hay garantías en la vida, lo cierto es que como propietario de una PyME va a dormir mucho mejor por las noches sabiendo que su negocio es más fuerte y más seguro operando libre de deuda en estos tiempos de incertidumbre .

Fuente: e-myth.com.mx

Artículos Relacionados

comments

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion