Amazon, Facebook, Google: ¿son la nueva amenaza para la banca tradicional?

Cada día tienen mayor apetito por ampliar sus líneas de negocio aprovechando su gran imagen de marca y sus capacidades en cuanto a recursos tecnológicos y financieros.

En los últimos años se ha hablado bastante de la amenaza de las fintech para la banca tradicional. Lo cierto es que, poco a poco, estas startups tecnológicas financieras se están abriendo paso en el mercado financiero en todo el mundo, socavando los diferentes nichos de negocios de la banca tradicional.

Pro eso no es todo. Un reciente informe del Foro Económico Mundial alerta de otra amenaza aún peor: la de las grandes tecnológicas, como Amazon, Google y Facebook.

Según el informe, titulado ‘Beyond Fintech: A Pragmatic Assessment of Disruptive Potential in Financial Services’, a pesar de estar reduciendo clientela a los bancos, las fintech todavía no se han hecho con la cuota de mercado esperada.

Paralelamente, las grandes tecnológicas han invertido en áreas que se han vuelto estratégicas, como el análisis de big data, la inteligencia artificial o la computación en la nube.

La banca, en cambio, se ha quedado rezagada en el desarrollo de estas tecnologías que ahora están demostrando ser claves para mantener la competitividad en el sector. Y para tratar de solventar tales carencias, muchas instituciones financieras están recurriendo a los gigantes tecnológicos, como proveedores de estas tecnologías.

Por ejemplo, importantes firmas como Capital One, Nasdaq, Carlyle o Stripe ya están utilizando los servicios en la nube de Amazon: Amazon Web Services. Otras utilizan las aplicaciones de Facebook para atraer clientes o para ofrecer su servicio de banca a través de la red social.

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Todo esto supone un gran riesgo, puesto que las grandes empresas tecnológicas, en un futuro cercano, podrían decidir adentrarse en el mundo de los servicios financieros, para entrar en competencia directa con las banca minorista y las aseguradoras.

En el caso de las fintech, la colaboración es recíproca. En general, la banca ha aprovechado las innovaciones de las fintech eligiendo a la carta en función de sus necesidades en cada momento, mientras que las fintech se han servido de las inversiones de las grandes instituciones financieras para escalar.

Hay muchas fintech con tecnologías muy interesantes, pero en general carecen de los medios necesarios para suponer una amenaza real de manera individual. Sin embargo, los gigantes tecnológicos sí cuentan con esos medios y entre la banca y ellos no existe esa reciprocidad. Ahí precisamente es donde radica el mayor riesgo.

Así que a diferencia de las fintech, que deben crear una marca desde cero, empresas como Facebook, Google o Amazon, ya tienen un nombre, se han ganado la confianza de los consumidores y cuentan con una amplia base de clientes y no les faltan medios económicos.

Todo esto, sumado a la dependencia que los bancos están adquiriendo de sus servicios, parecen inclinar la balanza a su favor si se da el caso de una competencia directa en el futuro.

Vía: fin-tech.es

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