Cómo convertirse en un inversionista con menos de 100 dólares

Probablemente no sea una cantidad muy elevada de dinero, pero aun así se puede invertir de manera inteligente. Aquí te lo explicamos.

¿Quién no desea con hacer crecer su dinero pero sin poner en peligro grandes sumas? O tal vez sólo siente curiosidad por probar el mundo de las inversiones y los fondos de riesgo.

Ninguna de estas situaciones supone hoy en día un obstáculo. Aunque la crisis financiera hizo que muchos perdieran la confianza en la banca al ver cómo los ahorros de toda su vida se esfumaban porque sus bancos los habían invertido en productos complejos que resultaron no tener el valor esperado.

Ante el desengaño, muchos optaron por invertir su dinero es startups o fondos, donde las sumas captadas han alcanzado en los últimos años cifras récord lo que ha permitido que surjan distintas opciones en varios países dirigidas al inversor novato o de bajo presupuesto.

Precisamente, en una nota publicada en el portal de la BBC Mundo, se explica cómo uno puede convertirse en un inversionista con menos de US$100 dólares.

1. Invertir desde el celular

Wall Street tiene un problema: los millennials no invierten. Están pendientes de los descuentos y servicios de bajo costo así que son buenos ahorradores. Pero se niegan a poner su capital en peligro. El 46% lo considera muy arriesgado, según la encuesta anual que realiza el mayor fondo de inversión del mundo, BlackRock.

Otro dato: en Estados Unidos, el 80% de los millennials no posee ninguna acción en bolsa, según una encuesta realizada por la aplicación Stash, que es una de las compañías que está tratando de reducir esa brecha. De momento, sólo está disponible en Estados Unidos: el usuario la descarga, responde algunas preguntas sobre sus finanzas personales y luego puede empezar a invertir con una cantidad mínima de 5 dólares.

La app se esfuerza por explicar de una manera sencilla todas sus opciones de inversión, dejando fuera los tecnicismos y hablando a sus clientes con un lenguaje simple. Con ella se puede comprar fracciones de acciones o inyectar dinero en fondos de inversión cotizados (ETF por sus siglas en inglés).

2. Adiós al cambio cuando haga compras

Acorn y Moneybox son muy parecidas, pero una opera en Estados Unidos y la otra en Reino Unido. La coincidencia es que si decide descargarse alguna, ya puede ir olvidándose del cambio cada vez que haga una compra con su tarjeta. Por ejemplo, si se paga US$22,50 dólares en un restaurante, estas apps harán un redondeo y se quedarán con los US$0,50 dólares que faltan para llegar a los US$23 dólares.

El dinero se irá guardando en una o varias cuentas que crees en su plataforma. En el caso de Moneybox, este se destina directamente al fondo que elija que puede ser de bajo, medio o alto riesgo. Acorn espera a que reúnas 5 dólares para invertirlo. Ambas aseguran fomentar que ese vuelto, que probablemente el usuario acabaría gastándose, se invierta y genere retornos. Al igual que Stash, ambas cobran una cuota mensual de $1 dólar y una libra, respectivamente.

Crowdlending

El crowdfunding es una de las herramientas que se popularizaron entre los emprendedores en los años en que los bancos cerraron el grifo de los préstamos. Pero para que alguien reciba dinero, otro tiene que entregarlo. Y aquí es donde aparece el crowdlending, que consiste en financiar proyectos o empresas junto con muchos otros inversores a través de plataformas que se encargan de hacer una criba para asegurarse de que la inversión tiene futuro.

La ganancia procede del pago de intereses que realizan las firmas financiadas; como si se tratara de un préstamo bancario. La cantidad mínima a invertir depende del proyecto, pero hay algunos en los que se puede participar del préstamo a compañías por menos de 100 dólares.

Fondos de inversión de bajo costo

La opción más tradicional es la de recurrir a un fondo de inversión y los hay en versión low cost, es decir, que no exigen grandes cantidades para participar en ellos. El más usado es Vanguard. Su peculiaridad es que el fondo pertenece a los inversionistas y no a terceros, por lo que se puede permitir cobrar tarifas más bajas que sus competidores.

La firma cobra una tarifa mínima de 20 dólares anuales por cada cuenta. Su popularidad ha crecido tanto en los últimos años que se ha convertido en el segundo más importante del mundo, sólo por detrás de Blackrock.

Vía: finanzaspersonales.co

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