Consigue dinero para empezar tu negocio

Iniciar un negocio puede resultar prácticamente imposible si no cuentas con el efectivo para trabajar. Los emprendedores novatos a menudo descubren la profunda verdad que hay detrás del mito que dice “dinero llama dinero”.

Y es que aunque el crédito para las Pymes ha aumentado en los últimos años y cada vez más instituciones tienen productos especializados para el sector, algunos de los requisitos que exige la banca comercial siguen constituyendo trabas a muchos intentos de aterrizar préstamos. Incluso compañías ya establecidas están pasando dificultades al tratar de obtener fondos.

Conserva tu empleo: ¿Todavía tienes un empleo? Consérvalo. Tu trabajo actual puede ser un trampolín para tu propia compañía, pues como lo dice el dicho, “puedes ganarte la vida durante el día y amasar tu fortuna por la noche”. Sólo asegúrate de que tu iniciativa no interfiera con tu trabajo diurno y de no entrar en competencia directa con tu empleador actual. Comenzar cuando todavía eres empleado puede ofrecerte un buen número de beneficios. Sobre todo te brindará un flujo estable de efectivo del cual puedes depender y posiblemente destinar a tu negocio.

Primero, sé autosuficiente: Si tienes la suerte de contar desde ahora con un par de clientes bajo la manga, quizá sea conveniente que consideres emplear el flujo de efectivo de la propia compañía para que se financie sola, en vez de depender de financiamiento externo. Puesto que el autofinanciamiento requiere reinvertir las ganancias en la empresa más que llevárselas a casa, te sorprenderá el grado de concentración que alcanzarás. ¿Cómo ser autosuficiente? Entre otras cosas, trabaja desde casa en vez de rentar una oficina; arrenda o incluso canjea equipo o servicios, más que adquirirlos; y establece acuerdos con amigos especialistas o vendedores para que aporten trabajo a cambio de una compensación diferida.

Usa el apalancamiento: Otra forma de iniciar un negocio es a través del financiamiento apalancado. Esto aplica cuando quieres hacerte cargo de un negocio que ya existe. Si es así, mantén los ojos bien abiertos en busca de vendedores motivados. Al igual que los dueños de viviendas, allá afuera hay dueños de negocios que mueren por vender. Quizá quieran retirarse, o sólo están hartos de la lucha diaria que implica tener una empresa. Esta clase de propietarios podrían permitirte comprar de modo diferido mediante una forma de préstamo que se llama compras apalancadas.

Vía: SoyEntrepreneur.com

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