¿Cuáles son las razones financieras de liquidez?

Toda empresa debe tener la capacidad de obtener dinero en efectivo y de esta manera hacer frente a sus obligaciones o deudas de corto plazo. Lamentablemente, la falta de liquidez los agobia.

Las razones financieras de liquidez indican la capacidad de una empresa para cumplir con las obligaciones que se aproximan a su vencimiento en el corto plazo.

Si una empresa está obteniendo préstamos por un periodo corto o hay algunas cuentas grandes que deba pagar pronto, quien la analiza debe cerciorarse que puede echar mano del efectivo cuando lo necesite.

También los bancos y proveedores de la compañía necesitan mantener el ojo sobre la liquidez de la empresa, pues ellos saben que es más probable que las empresas sin liquidez fallen y dejen de cumplir con sus deudas.

¿Qué es liquidez?

Se define la liquidez como la facilidad con que un activo puede transformarse en dinero la que depende de dos factores: el tiempo requerido para convertir el activo en dinero y la certidumbre de no incurrir en pérdidas al efectuar la transformación, por lo tanto, el dinero es el más liquido de todos los bienes.

Las acciones de una sociedad pueden ser más o menos líquidas según el volumen medio de negocio y el free float de la compañía (proporción del capital de la empresa que cotiza libremente en el mercado), si bien por lo general se entiende que son títulos bastante líquidos puesto que cotizan en un mercado organizado (las Bolsas de Valores), donde se pueden comprar y vender con relativa facilidad.

Por el contrario, un inmueble sería un ejemplo claro de valor ilíquido, pues su venta requiere de un tiempo considerable y algunas formalidades legales obligatorias. El término también se puede aplicar a una institución o a un individuo. Así, se entiende que una empresa es líquida si una gran parte de sus activos está en forma de dinero en efectivo o si se puede convertir rápidamente en dinero efectivo

Esta concepción de la liquidez ofrece una indicación sobre la capacidad de la compañía de afrontar sus compromisos a corto plazo. Si la falta de liquidez se convierte en permanente, la situación puede degenerar en la quiebra técnica de la empresa.

Razones de liquidez

Debido a que un común denominador de los problemas financieros y la bancarrota es una liquidez baja o decreciente, estas razones dan señales tempranas de problemas de flujo de efectivo y fracasos empresariales inminentes. Desde luego, es deseable que una compañía pueda pagar sus cuentas, de modo que es muy importante tener suficiente liquidez para las operaciones diarias.

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Sin embargo, los activos líquidos, como el efectivo mantenido en bancos y valores negociables, no tienen una tasa particularmente alta de rendimiento, de manera que los accionistas no querrán que la empresa haga una sobreinversión en liquidez. Las empresas tienen que equilibrar la necesidad de seguridad que proporciona la liquidez contra los bajos rendimientos que los activos líquidos generan para los inversionistas.

Medidas básicas de la liquidez

En el análisis financiero comúnmente se emplean las siguientes medidas básicas de liquidez:

Razón de circulante o liquidez corriente: mide la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones de corto plazo, se calcula al dividir los activos corrientes (circulantes) de la empresa entre sus pasivos corrientes (circulantes), el mínimo que generalmente es considerado como aceptable es de 2 a 1, aunque puede variar dependiendo de la industria o sector económico de la firma.

Razón de circulante o liquidez corriente: es cuando los activos circulantes incluyen el dinero que una empresa tiene en caja y en el banco, además de cualquier activo que se pueda convertir en efectivo dentro del periodo “normal” de operaciones de doce meses, como los títulos comercializables que se mantienen como inversiones de corto plazo, las cuentas por cobrar, los inventarios y los pagos anticipados.

Mientras que el pasivo circulante incluye cualquier obligación financiera cuyo vencimiento ocurra durante el año siguiente, como cuentas por pagar, obligaciones por pagar, la parte por vencerse de la deuda a largo plazo, otras cuentas por pagar e impuestos y salarios por pagar acumulados.

Por lo general, cuanto más alta es la liquidez corriente, mayor liquidez tiene la empresa. La cantidad de liquidez que necesita una empresa depende de varios factores, incluyendo el tamaño de la organización, su acceso a fuentes de financiamiento de corto plazo, como líneas de crédito bancario, y la volatilidad de su negocio.

Vía: Gestiopolis

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