Cuándo es conveniente adquirir deudas

Las deudas no son tan malas como la gente pregona. Averígualo aquí por qué.

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Hay personas que se enorgullecen de nunca haber pedido un préstamo en sus vidas. Pues, lo cierto, es que se han perdido de mucho. Sucede que las deudas no son tan malas como la gente pregona.

De hecho, ni siquiera es considerado un delito estar endeudado. En algunos casos, hasta podría considerarse un mérito tener una que otra deuda. Pero, por supuesto, no cualquier deuda. Veamos cuándo es conveniente hacerse de una deuda y cuándo no:

  1. Cuando el bien adquirido incrementará su valor con el tiempo

Ocurre con los inmuebles, en la mayoría de los casos. Resulta casi imposible que cualquiera de nosotros contemos con el capital suficiente para adquirir bienes raíces, sin embargo, contraer una deuda puede ser una buena forma de solventar este tipo de adquisiciones. La ventaja es que este tipo de bienes incrementan su precio con el tiempo, por lo que no hay pierde en este aspecto. También funciona para los activos que adquieren las empresas.

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  1. Cuando el bien adquirido te permita generar ingresos

Una computadora, una impresora 3D, una grúa, etc. pueden ser excelentes adquisiciones, a pesar de traer consigo nuevas deudas, ya que permiten generar ingresos en el corto y mediano plazo. Si bien dichos bienes pierden su valor apenas salen de la tienda, su utilización va a generar capital circulante para ti o para tu empresa. En el caso de los servicios, la educación puede también ser vista como una “deuda buena”, pues generará nuevos ingresos para el estudiante una vez terminado el curso, especialización o posgrado.

  1. Cuando la utilización del bien supera al finiquito de la deuda

Las vacaciones, las compras en el supermercado, los gastos de fin de semana, todos tienen una fecha de expiración que acaba en pocos días o, incluso, apenas unas horas. El finiquitar dicha deuda te va a demorar más tiempo que el disfrute del bien o servicio adquirido. Así que en estos casos, es mejor utilizar el efectivo en lugar de contraer una deuda. Si vas a contraer una deuda de este tipo, como por ejemplo, un automóvil o una moto personal, asegúrate de que este bien lo usarás de forma continua.

  1. Cuando el beneficio del bien supera el peligro de afectar tus ahorros

Este punto es muy subjetivo, así que trataremos de explicarlo detalladamente. Un bien puede resultarnos necesario, y quizás tengamos el capital necesario para adquirirlo, pero si actuamos sobre nuestro “borde financiero” podríamos afectarnos seriamente si ocurre cualquier imprevisto. Un ejemplo: deseas comprarte una cámara fotográfica ya que deseas ser fotógrafo. Y tienes la cantidad exacta en el banco para comprarlo.

En este caso, lo mejor sería que pagues parte de dicho equipo con tus ahorros y parte a través de un crédito. Uno nunca sabe cuándo necesitará de capital de emergencia ante cualquier vicisitud. En el terreno empresarial funciona igual: ninguna adquisición deberá afectar los ingresos corrientes de la empresa.

  1. Cuando necesitas construir tu historial crediticio

Como independiente o como empresario, es probable que alguna vez hayas pedido un préstamo al banco. De ser así, seguramente te has llevado una gran sorpresa con el tope máximo que el banco te da para un préstamo a un interés conveniente. Eso sucede porque no cuentas con un historial crediticio, es decir, el banco no puede fiarse de que tú eres un buen pagador.

Así que una excelente forma de acceder a créditos más grandes a las tasas más convenientes es ir construyendo de a pocos ese historial a través de pequeñas deudas que puedas pagar a tiempo.

Vía: conectamericas.com / americaeconomia.com
Foto: tarbena.org

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