Define tus metas financieras

El primer paso es elaborar un presupuesto familiar o personal, en el que tomes en cuenta tus ingresos, tus deudas (y el monto de las tasas de interés), así como tus gastos fijos y variables como renta, mantenimiento, servicios, alimentación, colegiatura, transporte, entretenimiento, ropa, etc.

De esta forma, sabrás cuál es tu capacidad de ahorro para cumplir con metas específicas. ¡No lo pienses más! Sigue estos sencillos consejos y realiza alguno de estos cinco objetivos financieros: sanear tus finanzas, planear unas vacaciones, comprar un carro, adquirir un seguro de vida o planificar tu retiro.

¡Libérate! Antes de pensar en pagar tus deudas, es importante hacer un balance de tus ingresos y gastos fijos mensuales. Así determinarás cuánto dinero debes, el concepto y los plazos de pago. Si tienes varios tipos de crédito (auto, hipoteca o tarjetas), identifica aquellos que representen una mayor carga en tus finanzas, de forma que consolides tus deudas según la urgencia. Hecho el análisis, no olvides que algunos préstamos incluyen comisiones anuales y otros cargos adicionales a tomarse en cuenta en el momento de anticipar los pagos.

¡A descansar! Si después de esforzarte mucho en el trabajo quieres darte un merecido descanso e irte de vacaciones con tu familia, no dejes todo para el último momento e inicia un plan financiero para ahorrar y evitar gastos innecesarios. Para iniciar un ahorro programado, añade una partida especial para las vacaciones, en el que por ejemplo destines un 5% del ingreso familiar para cumplir esta meta y visita un agente de viajes que te asesore sobre los destinos que más se ajusten a tus posibilidades. Contempla el costo de los trámites migratorios si vas fuera del país, así como el cambio de moneda.

Protégete. Puede que en este momento de crisis financiera entre tus planes no esté el adquirir un seguro de vida, pero nunca está de más pensar en una posible eventualidad.Antes de invertir en un seguro primero identifica el riesgo que deseas cubrir y posteriormente haz una buena investigación de las opciones que el mercado brinda para tus necesidades.Recuerda que sin importar el tipo de seguro que elijas, se trata de una inversión a futuro, la cual pagas por mensualidades. Así que añade este monto a tus gastos fijos dentro del presupuesto.

Retiro programado. Tal vez en tu mente no esté el retiro, pero debes estar consciente de que se trata de una realidad que no puedes evitar. Por ello, es básico que comiences a ahorrar con tiempo para ese momento.Aunque la situación financiera del país no es la mejor y la vida laboral es cada vez más incierta, organiza tu presupuesto de tal manera que consideres un porcentaje de tus ingresos para ese futuro lejano o cercano, según sea tu caso.

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