Errores financieros más comunes

Por lo general, tener muchas tarjetas de crédito no demuestra necesariamente tener mucho dinero, en este tipo de situaciones es clave saber administrar las finanzas personales y no tener que pasar por apuros al pagar las deudas.

La falta de organización, la mala administración de los ingresos o no informarse bien, pueden hacerte perder dinero y pagar más de lo necesario. Alejarse de estas prácticas es la clave para la supervivencia económica.

No prestar atención a los gastos frívolos: Los expertos en economía doméstica advierten de que “las grandes fortunas se pierden de euro en euro”. Esto es, los gastos habituales, realizados de manera poco razonada y en cuantías no muy elevadas, son los culpables de que no lleguemos a fin de mes.

Contratar servicios que no necesitamos: Muchas veces, al encontrar una buena oferta nos damos de alta en servicios que no usamos como deberíamos para que nos resulte rentable la inversión. Ya sea televisión de pago, una conexión más rápida a internet o suscripciones a servicios extra de telefonía móvil, contribuyen a adelgazar nuestra cuenta corriente.

Vivir del dinero prestado: Tarjetas de crédito, préstamos personales o pagos financiados; estás prácticas orientadas a estimular el consumo sirven también para engordar las cajas de los bancos con intereses y comisiones. Cuando recurres a la financiación para comprar cualquier objeto, ten claro que el dinero no te lo regalan y que acabarás pagando bastante más de lo que crees.

Olvidar fechas de pago: Hay veces que no pagamos nuestros recibos o letras porque olvidamos las fechas límite de las mismas. Esto supone un retraso que en algunas ocasiones va acompañado de una multa o un suplemento. Es recomendable usar una agenda o calendario, así como las alarmas del teléfono móvil para ayudar a nuestra memoria.

Invertir en negocios que no conoces: Muchas personas han perdido mucho dinero por meterse en negocios que no conocen, tanto en inversión directa como a través de la bolsa.

Despreciar el ahorro: No contribuir con una cantidad mensual, por pequeña que sea, al ahorro familiar es un grave error. Si tu versión del ahorro es la que involucra únicamente el dinero que te sobra cada mes, si es que sobra algo, difícilmente te será posible lograr las reservas necesarias para lograr tus objetivos. Si reduces tus gastos innecesarios, pronto verás cómo engorda tu cuenta corriente.

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