La contabilidad y la toma de decisiones empresariales. Parte 1

A continuación algunas claves, ideas  y recomendaciones vinculadas con esta disciplina fundamental que es el registro inteligente y lógico de las transacciones y recursos de una empresa.

1.- La contabilidad es la herramienta principal para el control de la gestión. La contabilidad registra razonablemente todos los negocios de la empresa así como lleva el control del valor de sus recursos (activos).  Su objetivo es ser el reflejo fiel de la realidad de una empresa. Por tanto una contabilidad de “calidad” es vital para determinar la salud financiera, comercial y operativa de su negocio. Tener un equipo contable profesional, con visión integral y enfocado en las características particulares del negocio es por tanto clave. Si no tiene el tamaño  como para contratar a un contador a tiempo completo, evalúe minuciosamente al contador que le hará el servicio externo. Muchas veces estos proveedores de servicios contables llevan los libros de tantas empresas a la vez que no tienen el foco, el tiempo o el interés de profundizar en los mismos y de confirmar que reflejen realmente la situación financiera de su cliente. Pueden originar por su superficialidad grandes distorsiones y sobre costos algunos incluso mortales. Además muchas veces también retrasan la entrega mensual de los estados financieros evitando por tanto la oportuna toma de decisiones. Si a esto se añade el poco conocimiento contable del dueño, la combinación será explosiva y peligrosa. Por tanto….

2.- Aprenda contabilidad. No se puede hacer empresa si no se sabe por lo menos lo básico  de esta disciplina y se aprende cada vez más en la medida que el negocio se vuelva más complejo. Lo engañarán o sacará conclusiones equivocadas si no entiende las partidas contables y sus relaciones entre sí y con el negocio real.

He visto grandes pérdidas causadas por distorsiones contables vinculadas con créditos incobrables, inventarios obsoletos, gastos no registrados, impuestos pagados en exceso, cuentas cruzadas, etc. que han puesto al borde del colapso compañías exitosas en sus negocios y en la atención a sus clientes pero negligentes y empíricas en sus cuentas. No hay nada peor para una gestión exitosa que la “foto” contable de mi empresa este “alterada” y yo como accionista no pueda darme cuenta por ignorancia e incluso termine quebrando sin saber exactamente qué pasó si todo iba bien.

3.-La contabilidad está directamente vinculada con el negocio. Refleja el negocio. No se entiende si no se conoce profundamente las características de la empresa así como sus estrategias. Es decir no bastan sólo los números, por más que estén muy bien llevados, si no son interpretados bajo la lógica  específica de la dinámica de cada negocio. Justamente los números deben corroborar que mis estrategias y tácticas comerciales han sido eficaces y eficientes. Por eso es que si noto discrepancias es una señal de alerta que debo atender inmediatamente.

(*) Alejandro Gómez. Es economista y magister en Administración, tiene un MBA por la Universidad del Pacífico y ha seguido un Programa de Desarrollo Directivo del Instituto de la Empresa de Madrid.

Fuente: Diario Gestión


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