La contabilidad y la toma de decisiones empresariales. Parte 2.

Continúo con la segunda parte y final de este vital tema, cuya primera entrega publiqué hace algunas semanas. Estas son las últimas claves, ideas y recomendaciones vinculadas con esta disciplina fundamental.

4.- No maquille sus cifras contables. Primero no lo haga para no engañarse a usted mismo. Si la contabilidad es la base para conocer la realidad de su negocio y controlar su gestión, maquillarla distorsionará sus percepciones y lo llevará a tomar decisiones equivocadas. En segundo lugar si lo hace frente a un tercero por ejemplo para conseguir crédito a la larga la realidad se impondrá y la confianza será mermada afectando la relación a largo plazo. Recuerde que las instituciones financieras son especialistas en medir riesgos y detectar por tanto, mediante cruces y verificaciones que las cifras que usted presenta son reales.

Usted puede maquillar sus cifras pero no acabará con los problemas reales de fondo que tarde o temprano se traducirán en falta de liquidez. La razón de ser de un negocio es generar caja sostenidamente y por encima de la mejor alternativa del accionista (crear valor). Por tanto así la contabilidad distorsionada indique bienestar, la caja indicará la realidad.

5.- Se debe evitar los cruces contables y subsidios entre empresas del mismo grupo y /o con el accionista.

Los préstamos al accionista u otras empresas vinculadas deben ser muy limitados y seguidos minuciosamente. Es vital que cada negocio muestre su realidad y sea rentable en sí mismo. Es vital además que el accionista sea disciplinado y “cuide” su empresa evitando mezclar la caja de la misma con su propio bolsillo. Esta es una de las claves de éxito a largo plazo.

Además uno de los primeros puntos  que miran las instituciones financieras cuando evalúan un crédito  a través de los balances contables es justamente esta separación clara. Por eso todas las partidas “otros” serán analizadas profundamente especialmente si representan montos significativos que pueden ocultar estos cruces. Por ese motivo busque que su contabilidad sea clara, real, razonable y lo más simple posible.

6.- La contabilidad debe ser evaluada en el tiempo y en sector.  Se debe comparar.

Ver el estado contable de una empresa al cierre de un ejercicio es sólo una foto estática que da una idea parcial del negocio.  Comparar los estados de varios años identificará las tendencias positivas y negativas del negocio e imprimirá un carácter dinámico a la evaluación de su gestión.

Así mismo es muy diferente la estructura contable de una empresa por ejemplo industrial frente a la de una empresa de ventas minoristas o de servicios. Por este motivo trate de comparar sus estados financieros con los que conozca y sean públicos o disponibles de las líderes del sector y de las similares. De esta manera identificará sus fortalezas y debilidades. Un análisis siempre será mejor y  más completo si es comparativo.

(*) Alejandro Gómez. Es economista y magister en Administración, tiene un MBA por la Universidad del Pacífico y ha seguido un Programa de Desarrollo Directivo del Instituto de la Empresa de Madrid.

Fuente: Diario Gestión

 

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion