¡No se desespere!, Sepa que hacer con sus recien pagadas utilidades

Llegó la temporada decembrina y con ella el apogeo de las compras y regalos. Todos están a la espera de la tan deseada noticia: ¡Pagaron las utilidades!

Quizás, usted es de aquellos que ya tienen planeado cómo gastar todo ese dinero extra, pero ¿se ha tomado el tiempo de pensar cuán conveniente y adecuado es el uso que hará de esos recursos?

El bono navideño, aguinaldos o utilidades es tradicionalmente esperado por los trabajadores, y en la mayoría de los casos es más la ansiedad y la espera por contar con ese dinero, que el tiempo que duran esos recursos. Ya que el pago del bono y las festividades decembrinas coinciden es común que ese pago se destine a la compra de los estrenos navideños, los regalos de los familiares, y demás bienes que a lo largo del año parecieran ser difíciles de adquirir con el salario básico.

Si bien es muy legítimo hacer esas compras tan esperadas, no se puede obviar que en realidad el uso que se hace de tales recursos no suele ser positivo para las finanzas personales y/o familiares.

Algunos expertos en finanzas recomiendan, en principio, evaluarlas deudas existentes y analizar qué porcentaje de esos compromisos es necesario solventar lo antes posible para evitar engrosar la deuda a causa de los intereses. Es decir, que es importante que usted revise cuánto debe en sus tarjetas de crédito, préstamos personales o créditos, y en virtud de esa cuenta dedicar una parte de sus utilidades a amortizar esas deudas.

También, a la hora de comprar es bueno tomarse el tiempo de averiguar y comprar precios. Por ejemplo, adquirir equipos electrónicos, línea blanca y electrodomésticos, tal vez sea más costoso en diciembre que en el primer trimestre del próximo año, luego del apogeo de las festividades. Por ello, es posible que sea una buena idea guardar el dinero destinado para ese tipo de compras y esperar la época de las ofertas.

Lo más recomendable es realizar compras inteligentes, es decir, adquirir lo que realmente se necesita, dejando de lado el impulso consumista. Por más difícil que sea resistirse ante la cantidad de opciones y la vistosidad de las vitrinas, el sentido común debe imponerse.

El consejo más común en estas situaciones es ahorrar, sin embargo bien es sabido que en una economía tan volátil como la nuestra todo parece indicar que el dinero de hoy no alcanzará mañana. Ante ello, resulta oportuno entonces pensar en posibles inversiones a largo plazo, como por ejemplo la compra de bonos o un plan de intereses a plazo fijo.

Otra opción, que vale la pena contemplar, es planificar un viaje, pues un porcentaje de esos recursos extras de la temporada pudiera ser la inicial para concretar la visita a ese destino tan soñado.

Las utilidades si bien son un pago extra al salario del mes, no puede usarse como un premio que nada tiene que ver con las finanzas convencionales. Ellos, más allá de la libertad de dar rienda al deseo consumista, suponen una oportunidad para mejorar los numeritos bancarios y empezar así el siguiente año con más posibilidades de crecimiento.

Así pues, la invitación es a pensar con cabeza fría cuando le den la esperada noticia: ¡Pagaron las utilidades!

Fuente: blog.banesco.com

 

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