¿Por qué estás quebrado?

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Muchos de nosotros al llegar el fin de mes y recibir nuestras remuneraciones, exprimimos al máximo el cheque con la finalidad de que cada centavo nos dure hasta el próximo pago.

Es una realidad que atraviesa un gran número de pobladores los cuales trabajan para sobrevivir, esperando ganar la lotería para milagrosamente recuperar su estabilidad financiera.

Xavier Serbia de CNN nos comparte algunas razones por las cuales posiblemente nos preguntamos ¿por qué estoy quebrado?

1. Vivir como millonario:

Mantienes un estilo de vida muy por encima de lo que se puede afrontar. Si gastas en tener un auto, viajes carísimos de vacaciones, comer en lugares exclusivos. Vives aparentando tener una abundancia económica que no tienes.

2. Hacer compras compulsivas:

Adquirir ropa de marca, aparatos tecnológicos de última generación, si eres de aquellos que ceden a la presión de grupo y hacer compras no planificadas seguramente tienes un problema serio.

La combinación de compras compulsivas con una falta de control en el gasto (no se hace presupuestos o no se respeta) y un descontrol en el uso del crédito terminara siendo nocivo para nuestra salud económica.

3. Pagar la cuota mínima:

Como cada vez tenemos menos dinero disponible se recurre a la droga crediticia, pidiendo más dinero prestado pero pagando cuotas mínimas cada mes.

Lo cual en realidad solo es aliviar los síntomas sin curar la enfermedad, haciendo que nuestros salarios antes de ser pagados ya estén destinados a cubrir cuotas de créditos.

4. Sembraste poco conocimiento:

Si bien los estudios no garantizan el éxito económico existe una correlación positiva entre nivel de preparación e ingresos. Nuestro nivel de conocimiento no va acorde con las necesidades del mercado, por lo que los salarios son bajos.

5. Vivir la vida loca:

El entretenimiento y la diversión no son malos, pero un exceso de una vida donde se anda de fiesta en fiesta puede llevarnos a actitudes poco productivas y gastos excesivos en salidas que no aportan a nuestro crecimiento personal, ni a la alcancía.

Vía: xavierserbia.com

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