¿Por qué no deberías ahorrar por ahorrar?

tio-rico

Se ha hecho muy popular la frase “guarda pan para mayo”. Pero, en esta ocasión vamos a romper con esta vieja frase. Esa es la típica frase de la abuelita o la que están usando actualmente los bancos. Sin embargo, hoy te decimos que si vas a ahorrar por ahorrar, no lo hagas. Mejor sal a divertirte con ese dinero o date el gusto de comprarte algo para ti.

Lo primero que deberías establecer antes de ahorrar

Es que sinceramente no tiene sentido ahorrar por ahorrar. Es más, considero que ahorrar por el simple placer de acumular unos billetes más debajo del colchón, es un hábito tonto y que más que beneficios nos trae perjuicios. Ojo, no estoy en contra de establecer el ahorro como un hábito, sino que tengas en claro por qué ahorras, o en otras palabras, cuáles son tus objetivos de ahorro.

Es lo mismo que cuando decides apuntarte a una academia o a un gimnasio. No es que a la mayoría de la gente le encante estudiar o cargar pesos enormes. La gente se matricula en una academia o en un gimnasio para alcanzar ciertos objetivos. El que lo hace en una academia espera ingresar a una universidad de prestigio. El que va al gimnasio espera obtener un cuerpo aceptable, similar a los que ve en la TV. Son objetivos tangibles, que no siempre son establecidos cuando decidimos ahorrar.

No se trata de cualquier objetivo, sino del “objetivo”

Existen otras personas que tienen una idea vaga de lo que quieren hacer con el dinero ahorrado. Piensan que es un objetivo, cuando en realidad no lo es. ¿Qué es lo que caracteriza a un objetivo financiero? Estas 4 pautas te ayudarán a dar forma a tus objetivos:

  1. Especificidad

Un objetivo financiero debe ser específico. Decir algo como “quiero ser rico en 10 años” es algo muy vago. Hace poco estuve en una reunión de amigos. Discutíamos sobre cuánto habría que ganar en el trabajo para vivir cómodamente. Unos lanzaron una cifra, que me parecía exigua. Otros, en cambio, lanzaron una cifra alta, que estaba por encima de mi órbita. Igual ocurre con la riqueza. Lo que para ti puede significar riqueza, para otro, serán las mínimas condiciones para subsistir.

  1. Un monto exacto

Una vez que ya tienes un objetivo específico, tienes que definir el monto que necesitas para alcanzarlo (y ahorrar para lograrlo). ¿Tu objetivo es viajar a Egipto? Pues averigua en una agencia de viajes cuál es el monto que te piden para realizar dicho viaje.

  1. Una fecha de término

Aquí vienen las matemáticas. Necesitas 100.000 dólares para hacer realidad tu sueño. ¿En cuánto tiempo podrás hacer realidad ese sueño si comienzas a ahorrar ahora? Si puedes ahorrar 10.000 dólares por año, eso implica que en 10 años podrás cumplir con tu objetivo financiero (siempre y cuando inviertas en instrumentos financieros que te ayuden a superar la valla inflacionaria).

  1. El mecanismo

Persiste la idea de que ahorrar es destinar parte de nuestro actual salario y guardarlo en una alcancía en forma de chanchito. Esa es tan solo una de las diferentes formas de ahorrar. Podemos ahorrar más si decidimos trabajar como freelance en nuestras horas libres. Podemos ahorrar más si reducimos nuestros gastos corrientes. Incluso, podríamos ahorrar con el simple hecho de mudarnos a un departamento de alquiler más barato. Sea cual sea tu opción, debes definir el mecanismo antes de comenzar a ahorrar.

Cuéntanos, ¿cuál es tu objetivo financiero a cumplir? ¿Cuándo lo piensas hacer realidad? ¿Cómo lo piensas financiar?

Vía: “Pequeño cerdo capitalista” por Sofía Macías

Foto: theclinic.cl

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion