Ten mucho cuidado con los préstamos rápidos o express

Estás en el séptimo piso de un edificio en la colonia Bosques de las Lomas en el Distrito Federal. En su interior, el número 75 alberga las oficinas de una empresa que asegura ser la mejor opción del mercado en soluciones financieras. Ofrecen préstamos personales rápidos, sin comprobante de ingresos, sin aval y sin Buró de Crédito, bajo la condición de dejar una garantía de pago: su auto.

“El monto máximo del préstamo depende del tipo y modelo de tu automóvil, así como de su estado físico y de conservación. Te otorgamos prestamos hasta de 80% del valor de tu auto”, dice la publicidad.

Una asesora telefónica de la empresa aclara dos cosas: 1) no se aceptan autos anteriores al 2005 y 2) el crédito se otorga a una tasa de 4% mensual.

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Para quienes se encuentran en un aprieto financiero, opciones como éstas pueden parecer una solución, pero ¿y si la empresa desaparece con su auto? ¿Cómo identificar que una oferta es genuina?

1.- Evita abusos o fraude

Antes de firmar un contrato con un prestamista no identificado, es necesario consultar si la empresa es seria y se encuentra registrada ante las autoridades competentes: la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) o la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

De lo contrario, el usuario puede poner en riesgo su patrimonio, ya que si la empresa no es formal y ésta incurre en prácticas abusivas o fraudulentas, ninguna de las dos instituciones tendría facultades para ayudarlo, advirtió Marco Carrera, vocero de la Condusef.

2.- Tres tipos de préstamo rápido

En muchos casos, la publicidad de las empresas que ofrecen estos préstamos está incompleta y es confusa, por lo que al usuario se le dificulta entender qué tipo de servicio está contratando, así como las condiciones del préstamo.

En términos generales, los expertos coinciden en que actualmente circulan tres tipos de ofertas de créditos exprés:

  • Los que realizan préstamos como casa de empeño, es decir, prestan dinero pero piden un artículo como garantía (en este caso el auto).
  • Las gestoras de crédito que, mediante el pago de una comisión por parte del usuario, se encargan de conseguir crédito para el cliente.
  • Las sofomes que son sociedades financieras que otorgan crédito no prendario, por lo que sí solicitan referencias crediticias.

Las casas de empeño y las gestoras de crédito se encuentran en el campo de acción de la Profeco, mientras las sofomes son observadas por la Condusef, aclaró Aarón Jiménez Paz, subprocurador de Servicios de la dependencia.

Pero si tú no sabes si la empresa encaja o no en alguno de los modelos anteriores, lo mejor es consultar los registros de ambas instituciones.

3.- ¿Qué significa que la empresa ?esté registrada?

Significa que tu contrato ha sido revisado por las autoridades y que éstas consideran que el documento no contiene cláusulas abusivas y que su publicidad no es engañosa.

Pero no te confíes, advirtió Jiménez Paz. Es importante que leas completo el contrato ya que, pese a las revisiones periódicas que hacen las autoridades a las empresas, éstas podrían, en casos extremos, entregar al público un contrato distinto al registrado ante la autoridad.

“Si eso llegara a ocurrir, cuando el usuario detecte cláusulas abusivas, puede presentar su denuncia y se realiza la cancelación del contrato”, explicó.

La empresa puede hacerse acreedora a una multa de hasta 3 millones de pesos.

4.- Cómo saber que la empresa es seria

Aunque tengas mucha urgencia, antes de firmar contrato, los expertos recomiendan consultar si la empresa que le ofrece crédito está registrada ante la Profeco o la Condusef.

En el primer caso, puede llamar al teléfono del consumidor: 5568-8722 o consultar el Buró Comercial de la Profeco en profeco.gob.mx.

Para la Condusef, puede consultar el Sistema del Registro de Prestadores de Servicios Financieros en condusef.gob.mx.

5.- Cuatro consejos para antes de formar

  • Pide orientación en la Profeco y a la Condusef para asegurarte de que se trata de un proveedor registrado.
  • Identifica la tasa de interés que te cobrarán y las comisiones asociadas al préstamo. Evite llevarse sorpresas.
  • Compara opciones. Puede ser que en algunas ocasiones el crédito bancario salga más barato. Por ejemplo, si la empresa te ofrece una tasa de interés de 4% mensual y tú refrendaste tu contrato por 12 meses, estarías pagando 48% anual, mientras que hay préstamos personales bancarios con tasas desde 20% anual, según datos del Simulador de Crédito Personal y de Nómina de la Condusef.
  • Si la empresa es una casa de empeño, ésta no debe pedirte depósitos anticipados por concepto de investigación, pues la prenda hace las veces de garantía de pago.

 

Fuente: elempresario.mx

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