Tener cuidado con los préstamos familiares y a los amigos

En estos momento, si piensas ayudar a una persona en la que confías y no quieres resignarte a perder tu capital, debes analizar bien algunos puntos claves para no salir perjudicado.

Todos necesitarán financiamiento en algún momento de su vida. Si tienes algun familiar o amigo en que confías y necesita un préstamo pero no quieres resignarte a perder tu dinero si al final no cumple con devolvertelo, aquí van algunos consejos para analizar y saber que hacer en esos casos:

No prestes dinero que pueda afectar tu patrimonio. Tomando como premisa que quizá nunca recuperes tu préstamo, no toques el dinero de tu fondo de inversión, el enganche de tu nuevo auto o incluso el destinado al pago de tu tarjeta de crédito. Es preferible que sacrifiques parte del ahorro para las vacaciones o para cambiar la sala. Además, sé realista con el monto que vayas a prestar, ¡nunca pongas en peligro tu bolsillo ni tu tranquilidad financiera!

Fíjate a quién le prestas. La pregunta no es qué cercana es la persona a la que le estoy confiando mi dinero o cuánto la quiero, sino si realmente me va a pagar o no. En otras palabras, cercanía, confianza o cariño no son sinónimos de confiabilidad.

Pregunta sobre el destino del préstamo. Si vas a darle parte de tus ingresos o de tu ahorro a otra persona, es válido que te informes sobre para qué lo quiere. No es lo mismo pedir ayuda para salir de un bache financiero momentáneo o para iniciar un negocio, que para pagar deudas de juego. Evita alimentar malos hábitos financieros entre tus seres queridos, que además terminarán afectando todo tu entorno personal.

Firma un contrato. No se trata de llamar a un notario o contratar los servicios de un abogado, sino de que las dos partes pongan por escrito cuál es el monto del préstamo, en qué forma será devuelto y en qué plazo. Es mejor que el acuerdo sea lo más específico posible, por ejemplo con respecto a qué cantidad será pagada cada mes. Y no temas hablar de intereses, si tus finanzas así lo exigen o simplemente es tu voluntad. Si puede haber un tercero como testigo, que también firme el documento, mejor aún.

Consulta a tu pareja. Si hay alguien con quien compartes tu vida, tu dinero y tus proyectos, pregúntale antes de tomar la decisión de prestar parte del patrimonio que están construyendo juntos. Las relaciones de tu pareja con tus familiares y amigos pueden tener sus complejidades, no le añadas una más.

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