Trata de evitar pecados en tu inversión

Para el sistema financiero, los activos respaldados por préstamos hipotecarios y los derivados representaron capítulos amargos que restaron confianza en el inversionista cotidiano, aquel que ponía los recursos de su retiro o sus ahorros en planes bancarios para obtener rendimientos que jamás llegaron.

Sin embargo, este capítulo desagradable tampoco debe ser un factor para que pierdas la confianza. El inversionista siempre es el primer responsable de sus recursos y no puede desentenderse por completo, pero también debe aprender a delegar el manejo de su dinero, explica en un artículo sobre inversiones inteligentes, Felipe García, gerente de inversiones de Old Mutual-Goudina Insurance.

Exceso de confianza: Esto puede afectar de manera negativa la salud financiera. “Muchas personas son negociantes talentosos y cazadores de ofertas, pero eso es diferente a saber cómo elegir un buen instrumento, aún si te consideras una persona muy afortunada es importante que conozcas y asimiles el funcionamiento de tu instrumento para que puedas saber cómo serán las variaciones de tu capital en caso de una contingencia”.

Atracción por precios al alza. Cuando suben los precios de la mayoría de los bienes de consumo como gasolina o carne, la gente tiende a reducir sus compras o buscar sustitutos, pero en el terreno de las inversiones, la subida en el precio de las acciones o el buen comportamiento de los mercados parece un imán para recursos. El problema viene después porque cuando a una compañía le va tan bien que ‘no le puede ir mejor’ sólo puede implicar que el capítulo siguiente será un descenso en el precio de la acción, es importante que tengas presente que el desempeño pasado tanto de los mercados como de las compañías no es un indicativo de cómo serán los resultados futuros.

Mentalidad gregaria. Invertir en grupo es reconfortante porque el riesgo no se asume de manera particular, sin embargo, el que formes parte de un grupo o sociedad de inversión no es una luz verde para invertir en activos que puedan calificarse de alto riesgo, recuerda que hay una diferencia entre el inversionista agresivo y el inversionista imprudente.

Temor a arrepentirse. Dejar el dinero sin invertir por temor a entrar al mercado en el momento incorrecto puede ser un error costoso. “El momento correcto para invertir es cuando usted tiene dinero y el momento correcto para terminar la inversión es cuando usted necesita dinero”.

Fuente: CNN Expansión

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