Una lección sobre activos por Kiyosaki

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Concepto muchas veces malinterpretado, un activo es todavía materia desconocida para muchas personas. Sin embargo, como lo señala Robert Kiyosaki, la diferencia fundamental entre una persona rica y una pobre no estriba en su salario, sino en su capacidad para adquirir activos. Un breve repaso a lo que entiende este autor norteamericano por activo a continuación.

¿Para qué tener más activos?

Como lo señalábamos, la diferencia entre un rico y un pobre no tiene nada que ver con el salario o la capacidad de ahorro. Adquirir activos es el camino principal que nos llevará a la tan ansiada libertad financiera. La capacidad de adquirir los mejores activos es todo un problema en sí, que solo logra ser resuelta con una excelente educación financiera.

¿Qué clases de activos son los que nos recomienda?

Entre los activos más importantes tenemos a las acciones, obligaciones de empresas, regalías (material fonográfico, editorial, etc.), pagarés, fondos mutuos y bienes raíces. Pero, también cuenta como activo (y quizás sea la principal forma de generar ingresos) el constituir un negocio propio, que no dependa exclusivamente de nuestra fuerza de trabajo para subsistir. Como observará en todos los casos de activos presentados, la idea de la fuerza de trabajo como fuente de riqueza es descartada de plano.

¿Es una casa, un activo?

Depende. Si ingreso al mundo de los bienes raíces para arrendar o vender, una casa es un activo. Si lo va a utilizar para vivir con su familia no es un activo. Es más, mientras más grande sea la casa, será una fuente mayor de egresos. Por tanto, convénzase de que una casa no es un activo. Eso no quiere decir que no debe adquirir una casa. Debe hacerlo, pero pensar que le generará  algún tipo de rentabilidad a futuro es un sueño. Claro, si es que no lo piensa vender.

¿Un auto u otros artículos son activos?

Tampoco. Es más, a diferencia de un predio, un auto siempre perderá valor con el paso del tiempo. La joyería tampoco representa un activo, pues nadie sabe a ciencia cierta cuál será el precio de los metales o piedras preciosas a futuro. Y mucho menos son activos, los objetos personales que tenemos en casa, como la computadora, el televisor, la radio, etc. Todos pierden valor con el uso y el paso del tiempo (claro, si tiene un vinilo de The Beatles o Pink Floyd, esos productos con seguridad aumentarán de precio con el transcurrir de los años). Y ni qué decir, de los gastos de mantenimiento, reparación, limpieza que requieren dichos aparatos.

Entonces, lo primero que tiene que hacer es un cuadro que refleje de manera clara cuáles son sus activos y cuáles son sus pasivos. Traté de buscar la forma que sus activos superen a sus pasivos. Esa es la fórmula de la riqueza.

Vía: “Padre rico, padre pobre” por Robert Kiyosaki

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