Un viejo problema: padres ricos, hijos derrochadores

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Grandes fortunas, grandes derrochadores. Ese parece ser el estigma de los ricos en el mundo. Un estudio realizado en los Estados Unidos por la consultora Williams Group revela que de las familias ricas en Estados Unidos, solo un 30% de ellas logra mantener intacto su patrimonio con la segunda generación.

Es más, en la tercera generación, solo el 10% de dicha fortuna sigue en pie. Por supuesto, que la cifra de ricos no disminuye en Estados Unidos, porque así como muchas fortunas desparecen, hay otros jóvenes empresarios que desde cero van construyendo la suya. Pero, ¿estarán irremediablemente condenados estos nuevos ricos a ver cómo sus hijos dilapidan su dinero?

El problema es que muchos de los nuevos ricos o de los prósperos empresarios, han tenido una niñez que ha lindado la pobreza. Ello genera que muchos de ellos eviten a toda costa que sus hijos pasen por las mismas precariedades por las que ellos transitaron. Queriendo hacer el bien, hacen el mal, tal como lo arrojan las estadísticas.

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Por ello, los expertos recomiendan lo siguiente a quienes han forjado un importante capital gracias a su esfuerzo y no quieren que sus hijos acaben con ella en un santiamén:

  1. Hablar de dinero

Muchos de los nuevos ricos evitan hablar de dinero con sus hijos, para evitar que éstos tomen provecho de él y gasten cómo se les venga en gana. Craso error. La consecuencia de esto es que cuando esos hijos cumplan la mayoría de edad y reciban parte del dinero de sus padres, se compren una flota de autos de lujo en menos de lo que canta un gallo. El hijo tiene que conocer a la perfección el patrimonio de su padre o de su madre y cómo han forjado dicho capital.

  1. Hacer trabajar a los jóvenes

No hay excusas para esto. Aún estén estudiando. Más que como una forma de ganar dinero, el trabajar desde joven enseñará a los hijos el valor de lo que encierra cada billete que gastan. Además de ganar experiencia para convertirse en futuro dueño de negocio. Algunos ricos optan porque sus hijos asuman algún puesto dentro de sus empresas, lo cual es una buena opción, aunque mucho mejor que ella es establecer algún contacto con algún colega empresario para que brinde un empleo a su hijo, para evitar toda conexión patriarcal o matriarcal, según sea el caso.

  1. Fomentar el conocimiento financiero

Más allá de lo que piensen estudiar los hijos, es importante que los padres doten de conocimientos financieros a los hijos desde muy jóvenes. Esto puede inculcarse con planes de ahorro de las conocidas propinas, un presupuesto de sus gastos o planes de inversión a futuro (desde la compra de un Play Station hasta el autofinanciamiento de su carrera universitaria). Incluso, esta enseñanza podría venir acompañada de algún refuerzo a través de cursos o talleres que brinden instituciones especializadas en finanzas.

  1. Evitar el “año sabático”

Muchos jóvenes que proceden de familias adineradas suelen anunciar a sus padres que se tomarán un año sabático tras terminar el colegio. ¿Por qué un año? ¿Por qué no 15 días o un mes? ¿No es una exageración? Por supuesto que lo es. Ese “año sabático” no es más que una excusa para no hacer nada durante un año o más (porque hay “años sabáticos” que se prolongan de manera indefinida) con el dinero de los padres. ¿Quiere tomarse un año sabático? Pues que sea con sus propios recursos, es el consejo que dan los especialistas a los padres ricos.

Vía: apertura.com / gestion.pe
Foto: businessinsider.com

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Autor entrada: Equipo Pymex LM