3 errores de Sears que toda empresa debe evitar

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La cadena de tiendas minoristas Sears ha sido durante casi un siglo un icono de éxito en el mundo de la empresa, desde que su fundador Richard Warren Sears iniciara este negocio en 1893 como ventas por catálogo a domicilio.

En 1973, la empresa inauguró la Torre Sears de 108 pisos, que en aquel momento fue el rascacielos más alto del mundo. Se suele decir que cuando el presidente de una empresa cotizada en bolsa se compra un helicóptero de empresa o construye un rascacios, es momento de vender las acciones, pues es señal de que el ego del gestor de la empresa llevará la empresa a la quiebra.

Y Sears probablemente sea de esas empresas que en un futuro se pondrán como ejemplo en las mejores escuelas de negocios para advertir a los futuros empresarios de algunos errores que todo gestor debe evitar en el negocio.

Esta cadena de tiendas, tenía todo para ganar, incluida la marca, el dinero y el tiempo, y sin embargo, la compañía ya se ha quedado sin dinero en efectivo tras haber perdido dinero durante 9 trimestres consecutivos.

Esa pérdida de beneficios no ha sido fortuita. Tiene una explicación : la pésima gestión de los nuevos presidentes, vicepresidentes y consejeros. ¿Cuáles fueron los errores que han llevado a una de las empresas con mejor posicionamiento a luchar por su supervivencia?

1. Perder el foco de la actividad principal

Sears había saturado el mercado con tiendas en casi todas las ciudades de Estados Unidos. En lugar de centrarse en la calidad de los productos en sus tiendas, la empresa comenzó a invertir en empresas que no estaban relacionadas directamente con la venta al por menor.

La compañía usó las ganancias de su negocio principal para invertir en bienes raíces y empresas de automóviles.

Si bien el diversificar la actividad de la empresa no es una mala estrategia, en el caso de Sears, la empresa comenzó a matar de hambre los recursos de capital y gestión del comercio al por menor, no invirtiendo en las nuevas necesidades del consumidor y competir en un mercado en constante evolución.

2. Se convirtió en una empresa demasiado burocrática

Sears llegó a crear muchas divisiones diferentes, y como pasa en muchas empresas, cuando la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha, y la derecha debe pedir permiso a la izquierda, acaba provocándose una situación perjudicial para la empresa, la cual está más pendiente de cumplir trámites de todo tipo, en ocasiones inservibles, que en reaccionar ante los cambios del consumidor.

Del mismo modo, Sears llegó a tener demasiados gerentes, lo cual es un error muy frecuente en la industria del comercio minorista.

Finalmente, esta situación provocó que la compañía se quedara paralizada ante las constantes luchas y desacuerdos internos, provocando lo que en el mundo empresarial se conoce como “esclerosis cultural”, una enfermedad que sufren algunas empresas y que las paraliza impidiendo que adopeten medidas estratégicas rápidas para adaptarse a los cambios.

3. Hacer caso omiso a la competencia

Probablemente este haya sido el error más grave de esta compañía, que unido a los anteriores, puede acabar con ella.

Sears tenía un reinado omnipresente, y nunca dio importancia a Wal-Mart, JCPenney, TJ Maxx y algunos otros. El número de competidores en un radio de 15 minutos en coche creció de 1.400 a 4.300 tiendas en solo 10 años.

Sears pudo haber elaborado cientos de estrategias comerciales para defender su reinado, pero la compañía no hizo nada a pesar de ver trimestre a trimestre cómo su cuota de mercado sufría una pérdida masiva progresiva.

De hecho, hoy día, Sears no tiene la misma resonancia ni el mismo nivel de importancia para los consumidores que tenía hace tan solo 20 años.

Tras una enorme caída de sus acciones que han llevado a la empresa de cotizar en los casi $ 200 por acción hasta los $ 24, en los últimos 5 días, la compañía ha subido un 20% al calor de las noticias. No obstante, la empresa es candidata a quebrar, pues ha solicitado un préstamo de 400 millones de dólares al no tener efectivo, mientras que tiene previsto cerrar unas 100 tiendas.

El actual negocio principal de esta compañía no es rentable, pues encadena 9 trimestres de pérdidas, y el hecho de cerrar tiendas sin elaborar otro tipo de estrategias, únicamente indica que podría tener aún más dificultades incluso para pagar el préstamo.

¿Conoces de otra empresa que halla tenido una pésima administración como Sears?

Vía: businessinsider
Foto: equinox

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1 Comentario

  1. La razón de ser comercial y financiera de SEARS es algo de mucho peso, lo comprueba una larga tradición en el mercado. Sus errores de mercadeo y competitividad radican en la excesiva confianza dada al manejo del mercado y a al voto de favorabilidad dada por los excelentes clientes, quienes ven en ella una prolongación de su razón de ser como compradores.

    SEARS es sinónimo de idiosincracia, de una mentalidad familiar, de un sentido valedero a todo aquello que rodea una compra sencilla o una necesidad básica. Su slogan: “Su completa satisfacción o la devolución de su dinero”, lleva a retarle directamente a él, no a su bolsillo, se se le exige ser competitivo, a comparar calidad, precio y valoración; va con la seguridad de que lo que él necesita está dentro del local, y aún más, con la certeza de que llevará consigo algo adicional, cercano a su entorno familiar, a sus hábitos cotidianos, a su forma de ser y expresar.

    Hablar de SEARS es evocar ese sentido de cordialidad en lo comercial, en un ofrecimiento amable, muy bien manejado por otras grandes empresas de cadena, es saber seleccionar al personal adecuado para que cumpla estos cometidos frente a los clientes y a sus expectativas de consumo. Estos valores los mantiene SEARS, los llevan y prolongan sus clientes, lo usufructúan por momentos quienes no han entendido los fines sociales de un negocio con carisma familiar.

    Trabajé como Auxiliar de la Jefe de División (Artículos para el Hogar, Camping y Juguetería) en los años 80 en la sede que tenía en Unicentro (Bogotá-Colombia). Nuevas empresas colombianas de cadena siguieron las guías y derroteros de SEARS, estuvieron y siguen atentas al desarrollo y evolución que mantiene en el manejo de clientes, de mercadeo, de la excelente formación que imparte a sus empleados, de la manera tan particular como motiva y ejerce un liderazgo que pocas empresas norteamericanas logran sostener a lo largo de más de cien años.

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