Conoce las 4 estrategias que harán crecer tu negocio

empresa-tecnologia

Los cambios tecnológicos o de gestión aportan un nuevo enfoque a la empresa o negocio, pero antes hay que realizar un diagnóstico de la compañía y crear un comité que gestione la tormenta de ideas que llegan.

La innovación puede ser de tres tipos principalmente: tecnológica, organizativa y comercial. Lo cierto es que ante la gran cantidad de ideas se conviertan en resultados rentables se debe seguir un proceso riguroso:

Pasos para incorporar la innovación en el negocio

  1. El primer paso es realizar un diagnóstico de partida del negocio y conocer los problemas iniciales para ver hasta qué punto la organización está preparada para introducir cambios. Para ello, las pymes pueden utilizar herramientas online –las más baratas cuestan alrededor de 100 euros– que a través de diferentes cuestionarios estudian aspectos como el grado de tolerancia al error o la flexibilidad de la compañía.
  2. Posteriormente, se debe crear un comité de innovación en el que se analicen las carencias del mercado y cómo se pueden cubrir. Para ello, lo ideal es invitar al personal a que aporte ideas o crear una plataforma informática para que queden plasmadas las iniciativas y no se pierda la información.
  3. Quizá lo más difícil es convencer al equipo de esta cultura innovadora en todo negocio. El experto de IESE propone mecanismos como la convocatoria de reuniones cada diez o quince días con el comité y la creación de una agenda en la que haya días en los que exclusivamente se trabaje en el nuevo proyecto, aunque a veces cueste no atender a los temas urgentes.
  4. En este proceso de transformación deben estar implicados tanto la dirección como la plantilla, más aún si se trata de una remodelación del modelo de negocio, para que todos los empleados trabajen sobre una idea clara.
    Por ejemplo, si lo que se desea es cambiar el enfoque comercial, habrá que estudiar las relaciones que hay tanto dentro como fuera de la empresa, por lo que estarán implicados diferentes departamentos.

Errores más habituales

  • Pensar que los proyectos de innovación deben se realizados por profesionales racionales o creativos. Sin embargo, lo adecuado es crear equipos con personas de ambos tipos para complementar las distintas aptitudes.
  • El cambio no es radical, sino que se trata de un proceso en el se combinan distintos aspectos y se introduce un nuevo producto o estrategia de forma gradual. No todo tiene por qué ser rompedor desde sus inicios.
  • El fallo más común en todo negocio es creer que está todo hecho. La innovación no es sólo ofrecer un producto nunca visto, sino también consiste en redefinir algo que ya existía, implantar mejoras o crear otros modelos de negocio.
  • Muchos se olvidan de la imitación. Fijarse en lo que hacen los grandes es una estrategia para realizar nuevas aportaciones. Por ejemplo, éstas pueden ser simples modificaciones de una aplicación para el teléfono móvil.
  • La incertidumbre es un ingrediente inevitable y, en ocasiones, no se quiere asumir. Estas actividades se basan en la prueba y el error, por lo que hay que saber actuar ante los fallos no previstos y proponer soluciones.
  • La actitud no se debe olvidar del rigor. El ímpetu por cubrir una nueva necesidad y ofrecer vías alternativas es esencial, pero se trata de un proceso largo. Por eso, se debe ser muy riguroso en cómo se van a llevar a cabo todas las tareas.

Vía: Expansion

Suscríbete a nuestro boletín informativo




comments

Autor entrada:

Deja un comentario