7 cosas qué hacer cuando se odia el trabajo

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¿Sueñas con un trabajo bien pagado, donde seas valorado y rodeado de un grato ambiente?

A veces la realidad no es como a uno la pintan. Por eso, para aquellos que están completamente desencantados con sus labores cotidianas, hay ciertas cosas qué hacer cuando se odia el trabajo y deje de ser un martirio.

Sobre este tema, un estudio realizado por la Society for Human Resource Management de los Estados Unidos, comprobó que el 71% de los empleados entre los 31 a 61 años, están insatisfechos con su trabajo. Pero, ¿por qué uno odia su trabajo?

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Katharine Brooks, directora del servicio de carreras profesionales de la Universidad de Texas en Austin, sostiene que son varias las causas que pueden generar ese rechazo hacia el empleo y asegura que el odio estaría motivado por un conflicto.

Entre ellas se tiene a los intereses y los deberes del trabajo porque a uno puede exigirle demasiado o no, porque no tienen la capacitación requerida para afrontar con éxito el puesto laboral, porque no se tiene una buena relación con los compañeros, con el supervisor o porque las condiciones de trabajo no son las óptimas. ¿Qué hacer entonces?

Cambiar la mentalidad

Una de las cosas que se debe tener en cuenta es evitar sentir rechazo hacia el trabajo actual porque al sentirse bajo esta emoción uno puede ser menos productivo por lo que se necesita tener una visión positiva de lo que se hace.

Por ello es que muchas personas deben tratar de cambiar su mentalidad de empleado a empresario donde construyan sus propias barreras y mentalizarse para alcanzar el éxito. Comenzar un negocio puede resultar estresante y nadie le asegura el triunfo. Pero si nunca se toma acción, entonces el fracaso estará garantizado.

Buscar el trabajo que uno quiere

A veces el odio al trabajo no se origina por el ambiente o la empresa, sino por la labor en sí misma. Tal vez laborar con números todo el día es aburrido o administrar un negocio es estresante.

Entonces, es el momento para explorar diversas opciones de trabajo dentro de la misma empresa. Si se abre una posición dentro de la compañía que uno cree que podría ser interesante hacerlo con agrado, no hay que dudaren decirlo y aplicar por el puesto.

Otra opción es tomar clases o cursos de capacitación que ayudará a mejorar el día de trabajo y hacerla más productiva y más satisfactoria.

Escapar de la rutina

En la vida se presentan problemas y situaciones llenos de conflicto que crecen junto con la angustia, la ira y la resignación. Pero, como lo dijo una vez Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Se debe explorar entonces aquella habilidad de crear alternativas para adaptarse a los cambios y resolver las dificultades. A fin de cuentas, se debe aprender a detectar cuándo uno está conectado con los deseos y necesidades.

Y una vez que sean detectadas, crear al menos dos situaciones diarias para fortalecer las emociones que integran una parte esencial de la autoestima.

Dejarse llevar por la intuición

A veces se ha tenido la corazonada cuando se va a realizar un proyecto o a contratar a un empleado que no es el momento adecuado ni la persona indicada para realizar una inversión.

Y tal vez sin un argumento lógico pensamos que “hay algo que no me convence” o “me da mala espina”. Pero a pesar que nuestra labor se basa en pensamientos racionales y científicos para las mejores tomas de decisiones, ser intuitivo en el trabajo es algo que todos tenemos acceso y que otros ya es una facultad natural.

En conclusión, si el trabajador está por tomar la decisión de cambiarse de empleo, se debe confiar en ese chispazo intuitivo que se origina desde lo más hondo del ser, porque es la proyección de un futuro más acertado entre los resultados menos esperados.

Tener una meta clara

Hay que definir exactamente qué es lo que uno quiere lograr con un trabajo. No con el actual sino con cualquier otro empleo. ¿Quieres uno que te permita crecer profesionalmente? ¿estás en un empleo solamente por el buen sueldo?

Se debe hacer una rápida y seria evaluación. En este sentido, los especialistas recomiendan preguntarse sobre lo que uno odia del actual empleo, si siempre ha sido un disgusto, si es por una pésima relación con los compañeros de oficina, la cultura de la empresa, entre otras cosas.

Lo ideal es que se pueda escribir los pro y contra del trabajo en una lista para luego saber y reflexionar que debe tener el futuro trabajo. Luego pensar si se puede hacer algo para cambiar lo que a uno le molesta o si es hora de renunciar y buscar otro empleo.

Crecer profesionalmente

Si uno dedica muchas horas del día al trabajo, es importante entonces que se intente y se haga el esfuerzo por saber más y lograr escalar posiciones dentro de la empresa. Esta actitud a uno lo mantendrá motivado y hará que uno se esfuerce más.

Por ello, si ahora se odia una parte de tu trabajo, quizás con el tiempo y dedicación, se consiga que uno se ocupe de temas con mayor responsabilidad.

Ser optimista

Cada día el trabajador puede descubrir algo que le pueda ayudar a superar de una forma más amena los días laborales. Y es que la falta de interés es culpable que muchos trabajos sean una tortura para los empleados.

Por ello no se debe caer en sus redes e intentar pensar que hay algo más en esta situación. Hay que dedicarse entonces a descubrirlo.

En tu caso, ¿has atravesado una situación similar y a punto de renunciar al trabajo? ¿cómo lo resolviste?

Vía: wakeupcloud
Foto: thegrindstone

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Autor entrada: @Equipo Pymex M

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