7 reglas necesarias para causar una buena primera impresión

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Hay personas que ingresan a una oficina y todos voltean a observarlas. Parecen tener un magnetismo o un poder de atracción que no sabemos de dónde procede. La vieja frase “la primera impresión lo es todo” tiene mucho de verdad. Con una buena primera impresión puedes dejar anonada a la persona que te gusta, al reclutador de una empresa, a tus clientes o a tus compañeros de trabajo. Por supuesto, que causar una buena primera impresión es todo un arte.

Y, aunque Dios no te haya dotado del poder de la atracción, tú puedes cultivar por tu cuenta esa facultad. Causar una buena primera impresión está en tus manos.

  1. Manténte bien físicamente

No es necesario que te veas como una figura de la TV. Con un mínimo de ejercicio y una buena higiene personal es suficiente. Nadie quiere integrar un equipo de trabajo con alguien que luce cansado todo el día. Esa energía extra es la que te puede aportar el ejercicio diario.

  1. Viste de manera acorde

Una buena primera impresión depende del contexto en el que uno se mueva. Para muchos, una persona vestida con terno y bien peinado causaría una buena impresión en cualquier lugar. Sin embargo, no es así. En una reunión de programadores, publicistas o artistas, una persona con terno no genera atracción.

  1. Cuida las señales

Pero no solo interesa la vestimenta, sino también como la muestres ante los demás. Más vale una camiseta vieja y limpia que un terno de más de mil dólares con muestras de suciedad. Accesorios como relojes, carteras, maletines, lentes, maquillaje, y hasta el cuidado de la piel o cabello, hablan mal o bien de ti.

  1. El poder del saludo

Que mejor primera impresión que la que se da cuando uno saluda efusivamente a un interlocutor. La magia del saludo abre muchas puertas. Recuerda que un saludo consta de tres sencillos mecanismos: 1) una sonrisa amplia, 2) las palabras adecuadas (si recuerdas el nombre del interlocutor mejor), y 3) el apretón de manos o un beso, dependiendo del género de la persona a quien se brinda el saludo.

  1. Conócete a ti mismo

¿Quién eres? ¿Hacia dónde apuntas? La clave para una buena primera impresión es la seguridad. No sé si te ha ocurrido, que reconoces a un “perdedor” apenas lo tienes frente a tus ojos. Los llamados “perdedores” no pueden responder a estas dos preguntas, por lo que optan por ocultar su mirada de los demás.

  1. Establece una entrada

O varias, según sea el caso. Una buena primera impresión no depende exclusivamente del sentido de la vista, también intervienen los otros sentidos, siendo el más importante el oído. La gente está expectante por lo que vas a decir. Si te vas a encontrar por primera vez con tus nuevos compañeros de trabajo, un reclutador o la chica que te gusta, crea una entrada interesante. Practícalo frente a tu espejo hasta que quedes conforme con los resultados.

  1. Evaluación y cambio

Tras esa primera impresión, saca conclusiones. ¿Qué rostro mostraron los interlocutores cuando te vieron? ¿Alguno de ellos te ha buscado luego de tu presentación? Si no has obtenido lo esperado, debes replantear tus estrategias. Quizás tu vestimenta no sea la adecuada. O tu postura no es la de un ganador. O tal vez, hayas hablado sobre temas que no son de interés de tus compañeros. Asúmelo como un juego, cambia las variables, y vuelve a la carga, porque una mala impresión inicial sí es posible de cambiar.

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