7 tips para elegir la maestría correcta

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Una maestría ya no es una opción, es una necesidad. Pero, no por ello, debe ser elegida a la ciega.

Una maestría es tan o más importante que un pregrado. Recuerda que están en juego tu dinero y tu valioso tiempo. Pero, ¿qué maestría elegir en esta vorágines de especialidades y universidades? Estas 7 pautas te ayudarán a superar este quebradero de cabeza:

1: Lo que te gusta

Tan sencillo como eso. No puedes – ni debes – estudiar algo que no te gusta. Sino, es posible que no culmines dichos estudios, o peor aún, no pongas en práctica lo aprendido, y eso si que sería una verdadera lástima. Es indispensable, por tanto, que elijas algo que te gusta, pero cuidado, no vayas a elegir lo mismo que estudiaste en pregrado.

2: Lo que ofrezca valor agregado

Y esto viene a continuación del punto 1. Tan peligroso como elegir una maestría que no te gusta es elegir una maestría relativa a tu especialidad de pregrado. Ello por un sencillo hecho: no te genera un valor agregado. La idea de una maestría es que te genere un valor agregado al que ya tienes gracias a tus estudios de pregrado y a tu experiencia profesional. Si eres un profesional graduado de Administración de Empresas, una excelente idea es estudiar una maestría en Finanzas o en Marketing, que te darían un plus en el mercado laboral. Estudiar lo mismo es sencillamente tirar tu dinero y tiempo al agua.

3: Lo que el mercado requiera

Sin embargo, no todo se centra en ti. Hay un mercado de empresas y clientes que están cruzando la esquina. Ellos son los que se encargarán de dar valor a tus conocimientos adquiridos. ¿Y si no hay nadie que valora tus conocimientos aprendidos en la maestría? Pues, sencillamente no vale la pena financieramente. Quizás tenga un valor en el campo académico, pero en el campo laboral, no es para nada rentable.

4: Lo que quieras alcanzar

Si bien algunas maestrías puedan asegurar, hasta cierto punto, una mejor remuneración o un mejor empleo, también deberías revisar si es que esa maestría te permitirá seguir escalando profesionalmente con el correr de los años. Ahora bien, no todos los profesionales sueñan con ser gerentes generales de sus empresas, hay quienes prefieren especializarse en un campo determinado y permanecer ahí. Visualízate de cara a los próximos 5 ó 10 años y elige lo adecuado para ti.

5: Lo que el bolsillo te permita

Hay maestrías de todo precio. Si bien algunas puedan resultar muy atrayentes, tampoco es lo ideal contraer una deuda impagable por estudiar la maestría de moda en la universidad con mayor reputación. Hay que ser conscientes que no podemos costearnos la maestría soñada sin afectar otros aspectos de nuestra vida, como el social y familiar. Para no dar un paso en falso, elabora en un Excel un cuadro donde figuren las maestrías que te interesan, así como las universidades que las imparten, la inversión total a desembolsar y los requisitos que exigen dichos centros de estudios. De esa forma te será más fácil comparar y elegir una maestría acorde a tu bolsillo y aspiraciones.

6: Lo que indiquen los planes de estudio

Otro aspecto importante, y a menudo olvidado, al momento de elegir una maestría es el referente a los planes de estudio y los docentes que los imparten. Hay planes de estudio de todo tipo, de aquellos muy modernos pero imposibles de poner en práctica en el país por la falta de tecnología y especialistas, hasta los que están completamente desfasados. Así también hay maestrías en los que los docentes poseen la misma o menor experiencia laboral que dictan que los propios estudiantes. Así que en esta parte, tu tarea será comparar planes de estudio, revisar syllabus y verificar los CV de los docentes a cargo.

7: Lo que indiquen los egresados

Te recomiendo que nunca te dejes guiar por las opiniones vertidas por los medios de comunicación. La mayoría de ellas son financiadas por los centros de estudios que imparten dichas maestrías. Lo mejor es preguntar a egresados que conozcas o a algunos por Internet sobre su experiencia estudiando determinada maestría en tal universidad. Quizás el plan de estudio es excelente al igual que su plana docente, pero en cambio, sus instalaciones, su tecnología, su rigurosidad en las evaluaciones o sus convenios laborales con empresas privadas sean paupérrimas. Ojo a todos esos detalles.

Vía: elfinanciero.com.mx / americaeconomia.com
Foto: campusciences.net

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