4 consideraciones básicas al elegir una carrera

Es el problema que enfrentan la mayoría de jóvenes. Abandonan el colegio sin saber qué carrera elegir en el futuro. Todo un dolor de caeza, tanto para ellos como para sus propios padres. Si bien la educación tradicional ha olvidado casi por completo la orientación vocacional, es responsabilidad de los padres orientar a sus hijos a elegir la carrera de sus sueños. ¿Estás en ese dilema? ¿No sabes qué carrera elegir? ¿O tienes un hijo indeciso? Pues bien, hay algunos puntos que debes considerar para no fallar en tu elección:

  1. Tus intereses

Vayamos desde el punto inicial, tus intereses. De hecho, debes de existir algo en la vida que te sea de sumo interés. Incluso, actividades tan superfluas como la pasión por los videojuegos o practicar guitarra pueden ser un buen punto para considerar una carrera profesional. En el primer caso, puedes tener oportunidad como programador o ingeniero de sistemas. En el segundo caso, ya existen carreras técnicas como la ingeniería de sonido o composición musical. Ahora bien, no siempre nuestros intereses guardan correspondencia con nuestras capacidades. Eso lo saben muy bien los que desean ser ingenieros sin dominar las matemáticas. Y para eso tenemos el segundo considerando.

  1. Tus habilidades

Hay carreras que puedes elegir en base a habilidades y destrezas particulares que tengas. Por ejemplo, si eres hábil con el dibujo a mano alzada puedes orientarte a la carrera de Arte en un centro especializado. Si tenías un curso en el colegio en el que eras un capo, también puedes orientarte por especializarte en una carrera relacionada. No son extraños los casos de alumnos que tenían muy buenas notas en Química y que luego eligieron ser químicos farmacéuticos y les va de maravillas.

  1. Tus finanzas

En el mundo todo no son sueños, en algún momento hay que poner los pies bien firmes sobre tierra. Hay algunas carreras que requieran de unas finanzas estables por parte del estudiante, como Medicina Humana, Arquitectura o Derecho. Hay otras que requieren de estudios de especialización o de posgrado para ingresar al mercado laboral, como la Psicología o las diferentes carreras ligadas a la Ingeniería. Además, hay que cotejar qué universidades están ofreciendo la carrera de tu preferencia. Si solo hay opciones dentro de universidades o institutos privados, hay que averiguar si existe la posibilidad de acceder a alguna beca o pago a posteriori.

  1. Tus aspiraciones

Cuando un padre rechaza la elección de carrera realizada por su hijo, es porque únicamente está viendo el panorama profesional desde esta perspectiva. “Quiero que mi hijo sea un gran médico” suele ser la frase común soltada en la mesa familiar. Nunca debes olvidar este aspecto. Piensa en las siguientes cuestiones: ¿Esta carrera me dará el estilo de vida que quiero para mí? ¿Hay mercado laboral para lo que buscó? Y si lo tuyo es convertirte en empresario, ¿esta carrera me ofrece las herramientas para desenvolverme de manera independiente o como empresario?

Es de humanos equivocarse. Y no hay por qué aterrorizarnos si ha cruzado por nuestra mente la posibilidad de cambiar de carrera. Total, si hay personas que se casan para meses después divorciarse, ¿por qué no puedes tú cambiar de carrera en el camino? Más allá de las molestias de tu padre, es tu futuro el que está en juego. Un juego que en gran parte se decidirá por la elección que hagas hoy.

Vía: wikihow.com / peru21.pe

Foto: encuentos.com

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