Cifra que debes colocar como expectativa salarial en tu CV

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Se ha vuelto común en nuestros días, hasta el punto que resulta casi imposible encontrar una oferta de empleo que no te exija poner tus expectativas salariales en tu CV.

Ante ello, surgen dos temores. El primero es que terminemos siendo descartados por nuestras altas pretensiones. El segundo es que nos terminen considerando como potencial candidato pero que, en el camino, estemos renunciando al precio justo por nuestro trabajo. ¿Qué hacer, entonces?

El salario justo, ¿existe?

Por supuesto que existe. Pero si no conoces cuál es el salario justo para tu trabajo, ¿cómo pretendes que el empleador lo sepa? El motivo detrás de este pedido, cada vez más popularizado, de las expectativas salariales en el CV radica en que los reclutadores no desean perder su tiempo en candidatos que de antemano estén fuera de su alcance.

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Y aunque no lo veamos así, ese pedido también nos permite ahorrar tiempo, pues así nos evitaremos ir a entrevistas para empleos que no cumplen nuestros requerimientos económicos.

Todos tenemos un salario que consideramos justo. Cuando te pidan establecer tus expectativas salariales, no te están pidiendo que pongas tu último salario percibido, pues éste podría haber sido demasiado bajo o demasiado alto, sino que le pongas precio a tus capacidades y conocimiento.

Lo aconsejable es que pongas el precio mínimo que estarías dispuesto a cobrar sin infravalorar tu trabajo. Hay quienes recomiendan, incluso, escribir el bando salarial que uno pretende ganar (S/. 2500 – S/ 3.000, por ejemplo), y así tener una ventana de oportunidades más grande que la de otros candidatos.

El papel no es la regla

No vayas a creer que lo pongas en tu CV como pretensión salarial es lo que vas a recibir como empleado. Para nada. Como hemos mencionado líneas arriba, es tan solo una referencia para el reclutador para saber a quiénes descartar y con quiénes seguir en el proceso de selección.

Pueden ocurrir hasta 3 situaciones. La más común es que te elijan y te paguen lo que estableciste como expectativa salarial. Pero, hay casos – extraños – en los que te pueden llamar y ofrecerte un salario menor que el que estableciste dentro de tus expectativas salariales.

Si de verdad el puesto te resulta atrayente, puedes pedir que te den otros beneficios laborales (menos horas de trabajo, almuerzo gratis, pago de transporte) y comprobar así si realmente la empresa está interesada en ti. Si no es así, lo mejor es que descartes ese trabajo, por más necesitado de dinero que estés, pues a primera vista, la empresa parecería infravalorar el esfuerzo de su capital humano.

En contraposición, puede ocurrir lo contrario. Que la empresa te haga llegar una oferta muy superior a lo que indicaste como expectativa salarial. En tal caso, no te atrevas a dar un Sí inmediato, pues podrías dejar la impresión al reclutador que la empresa estaría a punto de desembolsar más dinero de lo que la vacante vale.

Es mejor continuar con el proceso de negociación de manera acostumbrada: conversar con el reclutador sobre el puesto, las responsabilidades, los beneficios, etc. Una vez hecho esto, ya estarías en capacidad de firmar el contrato que te una a esa empresa.

Vía: mejorartucv.com / gestion.pe
Foto: mundoejecutivo.com.mx

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