Cobrar por tiempo o por proyecto: la vieja duda del freelancer

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Una vieja disquisición corre entre los freelancers: ¿Cobrar por tiempo o por proyecto? No hay una verdad absoluta al respecto.

Aunque sí muchas razones que podrían llevarnos a contemplar una posibilidad por encima del otro. Analicemos cada una de éstas para ver cuál es la que más te conviene actualmente:

  1. Número de clientes

Si uno le pregunta a un freelancer nuevo, seguramente éste le dirá que suele cobrar por horas de trabajo. El problema con este sistema es que limita la capacidad de ganar dinero para el freelancer. Para obtener más dinero, el freelancer se verá en la necesidad de trabajar más y más horas, lo que al final puede terminar siendo peor que un empleo común. Aunque para aquellos que tienen pocos o ningún cliente puede ser una buena alternativa para ir haciéndose conocido en el mercado.

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No ocurre así con los experimentados, quienes por lo general, trabajan por proyectos. La experiencia que tienen así como el haber sembrado un nombre en su campo les facilita el acceso a clientes que sepan valorar su trabajo, más allá de la cantidad de horas que tome un proyecto. Por lo general, este tipo de freelancers suele tener una lista de clientes habituales, por lo que no desespera en conseguir más para llegar bien a fin de mes.

  1. Dificultad del trabajo

Vamos a tomar la figura de un diseñador gráfico, el profesional pionero en este complicado mundo freelance. Si un diseñador decide cobrar por horas, esto implica que el valor de su trabajo resulta igual al hacer un logotipo que al hacer un maquetado de una revista, pese a que la segunda opción es más sencilla de realizar. Sin embargo, ambos trabajos pueden demandar la misma cantidad de tiempo para el diseñador, y por ende el mismo dinero percibido.

En cambio, para quienes optan por cobrar por proyecto, indudablemente establecerán un precio mayor para el logotipo que para el maquetado de una revista. Y esto sucede porque los freelancers experimentados no solo toman en cuenta el precio de su trabajo, sino el valor de él. El precio consiste en el costo más la ganancia, mientras que el valor es la suma del costo, la ganancia propia y la ganancia que obtendrá el cliente con su trabajo. Un buen logotipo puede hacer que una marca se haga popular, un buen maquetado no.

  1. Grado de conocimiento

Al establecer un precio por hora de trabajo, el freelancer considera implícitamente que su trabajo es de calidad promedio, es decir, muy similar o equiparable al de otros freelancers de su sector. Eso funciona muy bien si realmente es así, y la diferencia entre el trabajo que ofrece uno como el de nuestro colega apenas sea perceptible.

Pero, en el caso de aquellos freelancers que ofrecen un sello característico al cliente (un abogado, un fotógrafo, un diseñador de renombre), la figura no funciona de manera similar. Ellos trabajan bajo el lema de no cobro por lo que hago, cobro por lo que sé. Ellos no pueden igualar su precio al de un principiante o al de alguien que no posee sus mismos conocimientos.

Vía: lancetalent.com / americaeconomia.com
Foto: scottcochrane.com

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