¿Cómo elegir la profesión perfecta para nosotros?

eleccion-de-profesion

Es lo que elegimos para hacer toda la vida, o por lo menos, gran parte de ella. La profesión que escogemos es tan importante como la pareja que se convertirá en nuestra esposa o esposo. La profesión guiará nuestro estilo de vida, nos impondrá ciertos horarios, rutinas, un grupo determinado de compañeros, y perspectivas económicas y sociales particulares. Pese a todas estas consideraciones, la mayoría de trabajadores no se siente contenta con la profesión que eligieron. La mayoría de ellos termina laborando en un empleo diferente a la profesión estudiada.

¿POR QUÉ NO ES RECOMENDABLE TRABAJAR POR UN SALARIO?

Si escogiste una profesión porque te dijeron que ibas a ganar mucho, no la vas a pasar bien en el trabajo. Hay una diferencia significativa entre ser rico y ser exitoso. Quien es exitoso no sólo se enfoca en el lado económico, busca que la profesión u oficio elegido lo llene en todos los aspectos de su vida.

En la sociedad es mal visto que alguien elija a su pareja motivado únicamente por las ganas de ascender socialmente. Estas personas se olvidan de los sentimientos que deben existir al interior de una pareja, para privilegiar lo económico. No importa llevar una vida terrible, lo que vale es tener más para comprar más. Lamentablemente, la sociedad no tiene la misma impresión negativa sobre aquellos que eligen una profesión por motivaciones estrictamente económicas.

¿CÓMO DESCUBRIR LA PROFESIÓN QUE AMAMOS?

Se han inventado mil y un formas. La más conocida es la de la orientación vocacional en etapa escolar. Es una forma muy interesante, aunque las perspectivas sobre las profesiones pueden variar en el joven con el paso del tiempo. Otros, sin embargo, se dejan guiar por la marea. Dejan que sus padres elijan su carrera. O, peor aún, siguen una determinada profesión sólo porque sus amigos están siguiendo la misma carrera.

El individuo que se contenta con seguir el libreto que le dan, ya sea el de sus padres o el de sus amigos, terminará siendo un profesional mediocre. ¿Por qué? Porque trasladará esa fatal tendencia a seguir la marea durante su incursión laboral. Hará lo que su jefe diga, lo que sus compañeros le pidan, y se contentará con lo poco o mucho que le den. No tendrá motivaciones ni buscará crecer. No ha sido educado para ello.

La fórmula que presentamos no es infalible, pero sí goza de mejores resultados que los mencionados anteriormente. ¿Qué es lo que te gusta? ¿Cómo te ves de acá a unos diez años? ¿Qué te disgusta hacer? Ahí ya tienes una idea de la profesión ideal. Si quieres, puedes acudir a un especialista para que te haga un test de orientación vocacional para ordenar tus ideas. Sin embargo, ahí no acaba todo.

Una vez que estés en la universidad, nuevamente, no te dejes llevar por la marea. No tienes que tener un título a la mano, para ya sentirte como un profesional. Debes actuar de inmediato. Apúntate como voluntario, busca prácticas lo antes posible. No se trata de que tengas la agenda copada, no, para nada. Lo que buscamos con esto es que descubras lo más antes posible si la profesión que elegiste era tal como te la habías imaginado, o si es el momento oportuno de modificar tu horizonte laboral.

¿QUÉ ES SER PROFESIONAL?

Esta pregunta no te la hacen tus padres, ni ningún docente y, posiblemente, ningún psicólogo. Ser profesional es convertirse en una persona dispuesta a servir a los demás. Ser profesional no significa convertirse en millonario, o salir con muchas mujeres, ni tener dinero para salir con los amigos. Ser profesional es tener vocación de servicio, eso es lo que se ha olvidado hoy en día. No es extraño ver a un oficinista que atiende al público de mala gana, a un médico que atiende en menos de diez minutos a un paciente, a un policía que cobra coimas; todos ellos demuestran su poca vocación de servicio. ¿Quieres ser como ellos?

Vía: profesionales.cl / negociosyemprendimiento.org

Foto: revistapadres.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion