Cuando las empresas se equivocan al contratar

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Normalmente se responsabiliza al trabajador por no haber realizado una buena elección de empleo, pensando más en el dinero que en sus aspiraciones profesionales, cuando presenta su renuncia.

Pero, ¿las empresas también podrían equivocarse al momento de encontrar al candidato idóneo? Por supuesto. Esto ocurre porque muchos departamentos de Recursos Humanos se han quedado anquilosados en el tiempo.

Se calcula que una empresa puede gastar el doble de la remuneración anual de un empleado por una mala elección. Y, ¿cuáles son las circunstancias o motivos que llevan al error a los reclutadores al momento de elegir al postulante ideal?

  1. El tiempo

Un empleado que tiene una labor fundamental en la empresa renuncia de la noche a la mañana. Aunque no lo admite, se va de la empresa porque ha recibido una oferta más jugosa de otra compañía, y no puede esperar a que culminen los 30 días obligatorios de permanencia en la empresa.

Entonces, ante la falta de alguien idóneo para suplirlo, los empleadores contratan al primero que se cruce frente a sus ojos. No hay que ser adivino para saber que esa elección será equivocada.

  1. El CV

Algunos reclutadores se dejan embelesar por un currículo rimbombante y dejan en segundo lugar a la entrevista. Los títulos o experiencia nos dicen bien poco de las verdaderas aspiraciones de los postulantes.

En la entrevista es donde uno descubre si realmente al futuro trabajador le apasiona la función que va a desempeñar a la empresa o no. El CV debe servir, por tanto, como una especie de filtro para saber quiénes están aptos, pero nunca para elegir al candidato ideal para un puesto.

  1. Las expectativas

Muchas empresas suelen darse chascos con empleados de primera, porque nunca establecieron con ellos cuáles eran las expectativas de la organización y cuáles eran las del empleado. No se puede exigir resultados si nunca se indicó esto al postulante al momento de ingresar a la organización. En contrapartida, es vital conocer hacia dónde espera llegar el postulante en la nueva empresa.

  1. La persona

Esto viene en relación con el punto 2 de nuestra lista. El candidato elegido puede ser el profesional más competente del mundo, pero si no es una buena persona, es decir, no es capaz de establecer buenas relaciones con sus compañeros, literalmente no sirve. La cultura organizacional está por encima de las veleidades y caracteres de ciertos empleados con egos exacerbados.

  1. El dinero

En otras ocasiones, los reclutadores dan con el candidato ideal: un excelente profesional y una persona en extremo amigable. Sin embargo, si bien el salario inicial puede ser aceptado por éste, ello no significa que de aquí a 6 meses o un año, dicho empleado quiera seguir ganando el mismo monto.

Las empresas siempre deben tener un monto extra guardado en las arcas para mantener a estos empleados rentables. El problema es que en lo último que piensa un emocionado reclutador es en la contabilidad de la empresa.

Vía: juanmacias.net / americaeconomia.com

Foto: entrepreneur.com