5 metodologías para la gestión de proyectos que se deben conocer

La gestión de proyectos necesita apoyarse en el uso de técnicas para minimizar errores y aumentar su eficacia. Conoce aquí cuáles son las más comúnmente empleadas.

Uno de los principales cambios de la actual gestión de proyectos consiste en romper con la idea tradicional de que sólo existe un solo método para la ejecución de tareas, lo cual abre la posibilidad a nuevos enfoques en la materia.

Si bien en cierto que, en esencia, todos los proyectos se parecen, también lo es que cada caso es diferente en función de varios factores: sus objetivos, su alcance y proyección, el número de miembros que lo ejecuta, la naturaleza de la empresa, las expectativas del cliente y el mercado, sus fases y costes, entre otros.

Además de la labor de seguimiento y vigilancia constante, a los líderes de los proyectos les ha sido asignada la labor de elegir la vía estrategia más adecuada.

Pero, en la mayoría de los casos, esta elección no resulta tan sencilla como en principio parece. Para ello hace falta un estudio a profundidad del proyecto y de los elementos tanto internos como externos que lo componen.

Así que actualmente el abanico de posibilidades es amplísimo. Los métodos de gestión son cada vez más especializados. Sin embargo, todos comparten un mismo principio de acción: optimizar los resultados del proyecto a través de mejoras constantes.

Así que compartimos algunos de los métodos para la gestión de proyectos más empleados en la actualidad.

1. Diagrama de Gantt

Se trata de un gráfico con dos variables, una vertical y otra horizontal, que sirve para la relación de tareas con los plazos previstos para la ejecución de las mismas. El Diagrama de Gantt está compuesto por barras y permite la visualización del proyecto en todas sus fases, de modo que sus responsables puedan introducir mejoras al mismo tiempo que llevan a cabo las labores designadas. Es especialmente oportuno para proyectos con muchas actividades, generalmente aquellos que tienen más de 25.

2. Cuadro de Pert

Este cuadro centra su mirada en el tiempo de ejecución de las tareas de un proyecto. Para ello identifica las tareas parciales y el proyecto en su conjunto, de cuya relación se obtienen datos que pueden ser optimizados. Esta técnica es muy empleada cuando los proyectos son a corto plazo o su entrega es inmediata.

3. Cadena crítica

Por el contrario, el método de la cadena crítica pone el énfasis en los recursos de los que dispone el grupo de trabajo. Su objetivo principal es nivelar las distintas herramientas, para lo cual se hace necesario dividirlas en fases. En ese sentido, es muy útil para casos en los que se deba pedir flexibilidad a los miembros del equipo en cuestiones como el cambio de tareas o la flexibilidad de horarios.

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4. Técnica del valor ganado

Esta metodología dirige su mirada a los costes del proyecto y a su adecuada gestión. Establece una línea básica de rendimiento en la cual quedan plasmados cada uno de los costes del proceso. Las mejoras se introducen paralelamente a las tareas y el objetivo es que la línea de rendimiento esbozada al principio coincida con los gastos reales.

5. Scrum

Por su parte, la técnica del Scrum se basa en un conjunto de buenas prácticas para el trabajo en equipo. El foco está puesto en las entregas parciales, las cuales se miden en función del beneficio que aportan al proceso. Por lo general es aplicado en contextos complejos, en los que intervienen numerosos miembros, o en aquellas situaciones en las que urgen los resultados inmediatos.

Vía: blog.rincondelvago.com

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