Cómo debes eliminar el miedo a la competencia

Dejar al lado el miedo a la competencia no es tarea fácil, sin embargo el temor que puede surgir no debe ser obstáculo para darle forma a un proyecto de inversión o de negocios.

Todos los negocios por pequeños, nuevos o ingeniosos que sean tienen competencia; algunos abren imitando al vecino, otros con uno que otro. Por eso que una de las mayores preocupaciones como emprendedor es siempre su competidor.

De hecho, es una de las primeras cosas que se tienen en cuenta: analizar la competencia. Es algo inteligente y hasta imprescindible, desde luego; pero también puede ser perjudicial porque incrementa mucho tu inseguridad, sobre todo si aún no estás bien establecida.

Así que analizar la competencia es algo que como negocio se tiene que hacer, pero no para compararse sino para ver lo que hay, lo que funciona, lo que te gusta y lo que no. Entonces, ¿Qué se puede hacer para no agobiarse por el miedo a la competencia?

1. Tener muy claro tu modelo de negocio

Aquí se trata de entender qué se quiere ofrecer y a quién. Para eso, se tiene que sentarse a pensar en lo que se quiere, no en lo que está haciendo la competencia que se tenga que copiar. Se puede analizar la competencia para coger ideas y ver lo que gusta pero no para copiar. Primero porque es algo desleal e ilegal y, segundo, porque sería una vulgar copia.

2. Ser uno mismo

Hay una cosa que diferencia al emprendedor del resto del mundo, uno mismo. Por mucho que hayan miles de profesionales con similar especialidad, ninguno tendrán su estilo, personalidad; y solo eso ya atraerá a muchas personas. Lo único que se tiene que hacer es mostrarse como la persona es.

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3. Ser natural

Si a uno le encanta hacer bromas, hacerlas con los clientes; si agrada bailar, se debe aplicar al negocio. hay que ser uno mismo; no fingir; esa es la mejor manera de separarse de la competencia: por las experiencias que se ha pasado, por el sentido o no del humor, la forma de escribir, el optimismo o dureza, etc.

4. Dejar de querer gustarle a todo el mundo

Esto se entiende perfectamente y, además, es característica propia de las mujeres: se quiere caerle bien a todo el mundo, lo que se vende, cómo se escribe y hasta los colores de la web. El hecho es que eso no va a a pasar. Por muy elegante e inteligente que se sea y por increíble que sea lo que se vende, siempre habrá gente a quien no le agrada la personalidad. Se vuelve al punto anterior: ser uno mismo, eso hará diferenciarse de los demás.

Vía: gestiopolis.com

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