¿Cómo reconocer el momento exacto para dejar tu empresa?

Siempre te hablan de los factores que te deben hacer pensar en renunciar a tu empleo. Pero nadie te dice cuándo es el momento oportuno para dejar tu empresa. Sí, tu empresa, así como lo lees. Dejar de nuestra empresa es complicado debido a que si lo hacemos en mal momento, la gente nos tildará de “fracasados” y si lo hacemos en un buen momento del negocio, dirán que somos “locos”. Solo nosotros conocemos las razones por las que queremos alejarnos de nuestra empresa. Algunas de estas razones pueden guardar concordancia con alguno de estos casos:

  1. Sientes que ya no tienes nada más que hacer

Cuando iniciaste la empresa, hacías de todo junto a tu socio. Tenías que tener dotes de administrador, de contador, de marketero, de comunicador, de abogado, de recepcionista, de operario de limpieza, etc. El día parecía no tener fin y eso te producía una excitación sin igual. Sin embargo, la empresa comenzó a crecer, empezaste a contratar empleados, hasta el punto que tu presencia se volvió prácticamente decorativa.

Esta situación parece acomodarse a la perfección para algunos dueños de negocio. Paran de viaje en viaje, y apenas si asoman por la oficina, conocedores que están dejando en buenas manos su empresa. Sin embargo, esa no es tu situación. Te sientes un inútil completo. Quisieras que volvieran los tiempos en los que hacías de todo un poco. Quizás es tiempo de alejarte de tu querida empresa.

  1. Añoras los riesgos

Los gurús empresariales lo dicen: los 2 primeros años de un negocio son los más complicados. No hay clientes y vives bajo la incertidumbre de no saber si habrá un pan que comer en el desayuno. Cuando la empresa ya llegó a la madurez, la incertidumbre ya no forma parte de tu vida diaria. Ya no piensas en las nuevas ideas que necesitarás para hacer crecer tu negocio, ya todo está hecho y solo queda gozar de la rentabilidad generada por él.

Este fenómeno es similar al que acontece en la mente de los profesionales. Hay quienes añoran regresar a los años de la universidad, cuando empezaban con sus primeras experiencias profesionales y vivían con sus compañeros bajo el amparo de sus sueños. En el terreno de los negocios es igual. A muchos emprendedores exitosos les surgen unas ganas terribles de volver a empezar. Tienen ideas geniales en mente y quieren volver a retar al destino. Desean probar por segunda vez el delicioso sabor del éxito.

  1. Deseas hacer algo más de lo que estás haciendo

Quizás seas un empresario gastronómico exitoso. Pero dentro de ti guardas un deseo inmenso por convertirte en un emprendedor social. Es tu nuevo sueño. Y no hay nada más que te separe de tu sueño que el dinero. Muchos hombres y mujeres exitosos han abandonado sus negocios para cumplir su propósito en la vida.

Recuerda que no hay ligazones que te impidan cumplir con ese propósito más allá que tus ataduras mentales. Ya gozas de seguridad económica. Ya has saboreado el éxito. Ya conoces cómo llegar a la cima. ¿Qué te falta? El impulso, el mismo impulso que tenías cuando iniciaste con tu empresa. No pierdas nunca esa chispa.

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