La historia del chileno que con 10 dólares creó un imperio culinario

Tiene 35 años y su nombre es Matías Leiva. Comenzó vendiendo 12 sandwiches y hoy ya vende más de dos mil unidades ganando 3 mil dólares al día.

Al darse cuenta que sus ingresos no alcanzarían para pagar sus deudas, Matías Leiva decidió salir a las calles de Santiago de Chile a vender comida. Hoy da trabajo a más de 50 personas y aspira a tener sus propios carros y tiendas.

Tenía 10 dólares mil en mi bolsillo. Fui a comprar jamón, queso, harina y levadura. Me puse a amasar y me salieron 12 panes. Salí a la calle, con toda la vergüenza que eso significa, a vender“, cuenta Matías Leiva,el dueño y fundador de “La Insolencia“: un impensado exitoso negocio que ofrece y vende sandwiches en la calle y que hoy produce más de 3 mil dólares al día.

La crisis

La idea nació de la necesidad. El 9 de octubre del 2015, cuando Leiva se da cuenta de que tenía cuentas por pagar, faltaban varios días para llegar a fin de mes y su capital eran seis mil pesos chilenos ( 10 dólares). Se dijo: “Eso lo tengo que saber administrar, es lo único que tengo”.

De ahí en adelante sólo pasaron cosas buenas. Leiva junto a un amigo comenzaron a vender sándwiches en el centro de Santiago y rápidamente el negocio prosperó. De vender 12 unidades en un principio pasaron a las dos mil que actualmente venden. En dinero, La Insolencia hoy aspira a vender sobre 50 millones de pesos mensuales, unos US$ 7,500.

Respecto al modelo de este “concepto” de venta, como lo llama el propio Matías Leiva a su emprendimiento, da cuenta de sacrificio, pasión y mucha dedicación. Todos condimentos que se unen para lo que hoy es un ejemplo a seguir para todos quienes pretenden emprender.

Te puede interesar Historias de éxito: de mesero a empresario gastronómico

Cómo lo hace

EL concepto es sencillo. Cada mañana, Matías y su equipo de trabajadores preparan todos los panes y pasteles que venderán durante el día, para luego salir a ofrecer en más de 10 lugares del centro de Santiago. Utilizando un uniforme elegante y con toques de cocina gourmet, La Insolencia anuncia amablemente la variedad de sandwiches que tiene y así van concretando sus ventas.

Leiva denomina su emprendimiento como Drag Food: comida travesti, del concepto Drag Queen, que ha sido un éxito. “El año pasado pude decirle a mi madre que dejara de trabajar como nana. Pude cumplir uno de mis sueños”, admite con orgullo.

El negocio, que comenzó con 12 panes por día, hoy vende más de 2 mil sandwiches y pasteles diariamente a un precio accesible al bolsillo de la economía chilena: solo mil pesos (US$ 1.50). Además, ofrece distintos sabores y combinaciones para todos los gustos.

Mensajes para emprendedores

Leiva admite que su mensaje que ha transmitido es que uno frente a cualquier problema tiene que buscar la mejor solución. La mejor respuesta en todo sentido. En lo afectivo, lo económico, lo familiar y lo laboral. “Frente a eso uno tiene que sentarse a pensar en la mejor respuesta que uno puede dar. En mi caso no fue un golpe de suerte, porque uno mismo puede marcar su destino y construir su historia”, asegura.

También señala que los emprendimientos tienen que ver con la innovación y mientras alguien quiera emprender tiene que hacerlo atractivo, no se puede seguir haciendo más de lo mismo por lo que tiene como meta tener carritos en el centro de Santiago, que tengan la forma de carruaje. Luego instalar locales y poder expandirlos por Chile y el extranjero. Es decir, crear una marca exitosa.

Vía: biobiochile.cl

Lee también: CURSOS GRATUITOS DE DESARROLLO PERSONAL

Artículos Relacionados

comments