¿Qué es el ‘gig economy’ y cómo las empresas deben adaptarse a ello?

Entérate cómo esta situación laboral contrata puntualmente para trabajos esporádicos en los que se aporta todo lo necesario para la actividad sin hacer gastos.

La idea de acumular activos como casas y autos ha quedado en el pasado, pues la accesibilidad y el alquiler de distintos bienes es el pan de cada día para los nuevos consumidores.

Esta nueva generación de usuarios trae como resultado lo que ha sido bautizado como el ‘gig economy’, un estilo de vida distinto a los asalariados tradicionales. Por eso que ahora los jóvenes están optando por dejar trabajos estables y hacer tareas más creativas de consultoría o servicios que les permite no sólo ser dueños de sus tiempos sino también de sus espacios de trabajo.

De acuerdo con Vicente Tuesta, gerente general de ProFuturo AFP, ahora el sistema previsional debe estar preparado para recibir a los trabajadores dependientes e independientes. Para ello, aseguró que la regulación en este rubro deberá cambiar en el mediano plazo. “Hay que hacer este ahorro más atractivo a largo plazo”, añade.

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Por su parte, Álvaro Merino, gerente general de IBM, indicó que al estar el consumidor tan emporado por la cantidad de información existente en las redes sociales e Internet, las marcas deben estar doblemente alertas. “Cuando yo era chico, no había variedad, uno tenía que estar agradecido de encontrar las zapatillas o la ropa de tu talla. Hoy es impensable que no tengas tres o cuatro retailers, bancos, clínicas o AFP”, dijo.

La importancia del mediador

Entonces, el gig economy (lo que podría traducirse por “economía de los pequeños encargos”) define una situación laboral en la que las personas serán contratados puntualmente para trabajos esporádicos en los que aportarán todo lo necesario para la actividad.

Uber es un buen ejemplo: es una empresa que opera en el sector del transporte de viajeros pero no pone absolutamente nada: no posee autos, no contrata conductores, tampoco busca los clientes. Es una aplicación que pone en contacto a unos y otros, y que provee servicios puntuales de profesionales no cualificados y no sometidos a ninguna regulación.

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También empresas como Facebook y Twitter fueron el punto de partida: ponen en contacto a productores y consumidores de información sin tener que producir ningún contenido. Ambas empresas tienen un montón de proveedores que llenan sin coste un enorme espacio todos los días y un montón de consumidores que reciben esas frases, reflexiones y fotografías, lo cual les permite recoger notables ingresos.

Ese es el modelo ideal de los innovadores tecnológicos, y hacia él tienden, aunque no sea íntegramente aplicable en la mayoría de los campos laborales. En todo caso, lo que sí conservan es el esqueleto: operar con los mínimos costes y convertirse en los mediadores dominantes en un sector, de forma que unos pongan el trabajo y los medios de producción, otros reciban el producto o el servicio y ellos se lleven un porcentaje de cada transacción realizada.

Ha ocurrido con los libros, con los taxis, con los servicios de alojamiento, con los productos artesanos y con tantas otras cosas.

Vía: elcomercio.pe/elconfidencial.com

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Autor entrada: Equipo Pymex P